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LA
POLÍTICA ECONÓMICA DE CHÁVEZ
Adentro y afuera
Por
Jesica Bossi
“Chávez es un nacionalista en política exterior y
un liberal en política interior”, según el sociólogo
James Petras. Para el académico estadounidense las medidas
ejecutadas por el Presidente no son revolucionarias como él
mismo asegura, sino moderadas y con poca incidencia en la
distribución de la riqueza. Aunque sí reconoce que ha
consolidado una posición alternativa en el contexto mundial.
A fines del año pasado, Hugo Chávez promulgó un paquete de
49 leyes entre las que se destacaban, por los ecos que suscitó
en la sociedad, la Ley de Tierras y la Ley de Hidrocarburos.
La primera, expresa el objetivo de la “eliminación del régimen
latifundista” y habilita al Gobierno a expropiar aquellas
tierras improductivas, es decir, no labradas de manera
efectiva. De acuerdo con Petras, “esta es la reforma agraria
más conservadora que se ha visto en América Latina”. Sin
embargo, despertó la furia de los grandes propietarios. Por
otro lado, la Ley de Hidrocarburos limita la participación
del capital privado en las actividades petroleras. Venezuela
es la cuarta productora mundial de petróleo y, además, este
recurso y sus derivados constituyen el principal producto de
exportación.
A este plan tildado de “comunista” por el establishment
local, le sucedió una batería de decisiones económicas
ortodoxas: flotación de la moneda, reducción del gasto público,
el aumento del Impuesto al Débito Bancario (IDB). Además, en
septiembre entró en vigencia el incremento de Impuesto al
Valor Agregado (IVA) de 14.5% a 16%. A principios del año próximo
se eliminarán las exenciones de algunos productos (animales,
carnes, manteca, boletos aéreos, servicios médicos prestados
por entes privados) que pagarán una alícuota diferencial del
8%. Sin embrago, los productos de la canasta básica de
alimentación siguen exonerados del tributo.
A pesar del aumento del precio internacional del petróleo que
meses atrás estaba deprimido, la actividad económica
venezolana basada en el sector de hidrocarburos no logra
despegar.
En cambio, son los gestos de Hugo Chávez en el ámbito de las
relaciones internacionales los que lo han puesto bajo el ojo
vigía de la administración de Estados Unidos. Venezuela
vende a Cuba petróleo a precio preferencial y la isla le
ofrece servicios especiales del área la salud. Los elogios
que se dirigen ambos mandatarios provocan la ira de sus
adversarios.
Por otro lado, el líder venezolano ha encabezado la
reactivación de la Organización de Países Exportadores de
Petróleos (OPEP). Planteó una “búsqueda de equilibrio”,
fijar una banda de precios que oscile entre los 22 y 28 dólares
y evitar la sobreproducción que desencadene la depresión de
los valores del barril.
En mayo de 2001, Chávez se embarcó en una gira internacional
que incluyó visitas a Rusia, Irán, India, Bangladesh, China
e Indonesia. En territorio iraní, afirmó exaltado que “la
lucha contra el imperialismo y el hegemonismo son puntos en
común entre Irán y Venezuela”. Otra de las señales que
cayeron como bombas fueron los encuentros con dos líderes
incluidos en la lista del “Eje del mal” del presidente
George W. Bush: Muhamar al Kadaffi, del Líbano y Saddam
Hussein, de Iraq.
El ambicioso proyecto de una zona de libre comercio desde
Alaska hasta Tierra del Fuego, quedaría siempre en esa
condición si de Hugo Chávez dependiera. El coronel impulsa
la consolidación de los bloques regionales como la Comunidad
Andina y el Mercosur. Definitivamente responde “no” ante
la concreción del Área de Libre Comercio de las Américas
(ALCA) impulsada desde los fines de los 80s por el país del
Norte.
“Frente a la propuesta del ALCA levantemos la consigna del
ALBA: Alianza Bolivariana de las Américas”, explica el
mandatario en el libro “Chávez y la Revolución
Bolivariana” publicado por Le Monde diplomatique.
En agosto, el Ejecutivo fijó pautas para incentivar la
industria nacional y limitar las importaciones. “Que nadie
me hable de la globalización o de la Organización Mundial
del Comercio. Es inmoral la actitud de las grandes potencias
que subsidian sus economías e imponen medidas proteccionistas
pero piden que las nuestras estén abiertas al mercado”,
precisó durante el anuncio. Arriba
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