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CONFLICTO DIRIGENCIAL EN
ARGENTINA
Cables pelados
A principios de febrero,
el luchador Mauricio Cabello recibió
una descarga eléctrica cuando entrenaba en el CeNARD. Para
las autoridades de la Secretaría de Deportes, fue un hecho
menor. Sin embargo, originó una crisis interna entre Perfumo,
titular del área, y Claudio Morresi, subsecretario. Un de
traspaso de responsabilidades, que obstaculiza el desarrollo
del deporte nacional.
Por Mariano Barragán
mbarragan@segundoenfoque.com.ar
El
año 2004 no empezó bien para quienes manejan el deporte del
país. El 6 de febrero, Mauricio Cabello, entrenaba en uno de
los gimnasios del Centro Nacional de Alto Rendimiento
Deportivo (CeNARD), cuando al finalizar su tanda de ejercicios
recibió una descarga eléctrica producto de un cable pelado
que salía de un tomacorriente.
Cabello, de 23 años, se desempeña en las categorías de
lucha grecoromana y libre. Es considerado uno de los
estandartes de este deporte, a tal punto, que en el 2003, fue
premiado con el Olimpia de Plata.
Producto del accidente, el atleta debió ser trasladado a un
sanatorio de la Capital Federal, donde luego de dos días logró
ser dado de alta.
A partir del gravísimo incidente, las autoridades de la
Secretaría de Deportes se vieron acorraladas. La falta de
mantenimiento que posee el predio salió a la luz y Roberto
Perfumo, responsable del sector, quedó al frente de las críticas.
Pero como todo buen jugador de fútbol, prefirió la
gambeta…
No tengo nada que ver
Los primeros días posteriores al hecho, los responsables
del CeNARD decidieron hacer lo más fácil. Impidieron el
acceso a la prensa, para “enfriar” la vergonzosa situación
y evitar hacerse cargo. Además, según contó el mismo
Cabello al salir de la clínica, ningún responsable lo llamó
ni para explicar lo sucedido ni para conocer su estado de
salud.
Por la falta de justificación oficial, el gobierno nacional
ingresó a la escena solicitando alguna respuesta sobre lo
acontecido. "Hubo una falla y
deseo que me expliquen qué sucedió, ya que se pudo haber
vivido una tragedia. Hablé con el subsecretario de Deportes,
Claudio Morresi, para que me informen y verifiquen el estado
de las instalaciones", afirmó el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, en declaraciones radiales.
A pesar del público pedido gubernamental, el silencio
seguía siendo total. Las palabras de Perfumo brillaban por su
ausencia, ni siquiera en su columna del diario Olé
atinó a nombrar el caso.
Luego de cuatro días y con una situación inmanejable,
algunos dirigentes atinaron a dar su
punto de vista. En contraposición a lo esperado por el
atleta, acusaron a la empresa encargada del mantenimiento eléctrico
del centro deportivo, desligándose de toda responsabilidad
por el episodio. Luis Alberto Nicolao, director
nacional de Deportes, reconoció que el hecho "sucedió
por una imprudencia de un sector de mantenimiento
externo", intentando salvar la imagen de la actual gestión.
Para redondear la clara intención de no admitir culpa alguna,
el intendente del CeNARD, Mario Patrese, reconoció que el
toma corriente no tenía tapa en el momento del incidente, y
aclaró: "La empresa Ursub S.A. (responsable de la
conservación de las instalaciones) hizo su descargo
administrativo".
El traspaso de responsabilidades fue mucho más allá de este
hecho en particular. El deterioro de las instalaciones del
predio deportivo tampoco fue motivo para expresar un
obligatorio mea culpa. Desterrando alguna esperanza de quienes
soñaban con escucharlo, la Secretaría de Deportes, decidió
difundir un comunicado oficial al respecto. En
él se especificaba: "La crisis general del centro
corresponde a gestiones anteriores y a una década de falta de
inversión en su cuidado y renovación, que requiere un
importante aporte económico".
Si bien es cierto que la gestión que encabeza el ex
futbolista no posee demasiada antigüedad (desde el 2
de septiembre de 2003), la Secretaría
de Deportes viene siendo manejada por gente del gobierno de
Kirchner desde hace casi 3 años. Recordemos: antes de la
asunción de la actual administración, Germán Pérez ocupaba
la titularidad del área a partir del alejamiento de Daniel
Scioli, producto de la victoria presidencial de la fórmula
que integraba con el ex gobernador de Santa Cruz. El actual
vicepresidente había comandado la secretaría desde el 200l.
Por ende, suena ilógico que Perfumo justifique la falta de
mantenimiento nombrando gestiones anteriores, cuando es
evidente la fuerte vinculación entre los últimos tres
titulares.
Y a su vez, para el año 2004 el área recibió un aumento en
su partida presupuestaria de más de 10 millones de pesos
respecto de la gestión de Pérez. Según Nicolao, el CeNARD
cuenta anualmente con más de 30 millones de pesos. Cabe
preguntarse cuál es la distribución del dinero, si el
lugar-emblema de la actividad de los atletas se encuentra en pésimo
estado.
Fuego cruzado
Una semana después de lo ocurrido, Perfumo salió públicamente
a desmentir las versiones de su posible renuncia. Intentando
no quedar expuesto, lo hizo por Radio Mitre, empresa
del grupo Clarín, con quien todavía mantiene relación
laboral debido a sus notas en el diario deportivo Olé.
“Me da vergüenza haber tenido que dar detalles de este
conventillo, hasta diría medio prostibular, donde todos
piensan en la madame", expresó en relación a su
supuesto alejamiento.
Sin embargo, lo más grave fueron sus palabras hacia su
subsecretario, Claudio Morresi. "Se equivocó yendo al
despacho de Alberto Fernández, porque debió haber respetado
la jerarquía”, comentó mostrando un profundo recelo. Y
aseguró: "A Fernández le presentaron el tema como que
la Secretaria no tiene control y que no hay mantenimiento”.
Luego de estas afirmaciones el propio Jefe de Gabinete intentó
calmar las aguas manifestando que a veces las personas chocan
sus opiniones porque defienden sus ideas de acuerdo su
honestidad intelectual. Y cerró el tema con una frase poco
feliz, que recuerda épocas de impunidad: “Hay que olvidarse
de lo sucedido” ¿Podrá Mauricio Cabello?
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