|
La comunicación, un proyecto de futuro
Por
Segundo Enfoque
Desde un
barrio marginal de la ciudad de Buenos Aires, alumnos de la
Escuela “Bandera Argentina” lanzaron el año pasado la revista
Realidad Escrita, un proyecto que les permite
expresarse y desarrollar una vocación, en un lugar que la
sociedad asocia más con el delito que con la comunicación. Los
esfuerzos ahora están puestos en continuar en 2005.
En el marco del Programa de Participación
Juvenil, que impulsa el
Ministerio de Justicia de la Nación, en la llamada Villa 31
del barrio de Retiro, 20 chicos de entre 10 y 13 años, primero
algo tímidamente pero después entusiasmados, se acercaron al
periodismo y comenzaron a escribir para una publicación que en
agosto de 2004 se hizo realidad, en 800 ejemplares, gracias al
auspicio de un estudio jurídico que desinteresadamente
solventó la iniciativa.
El nombre y el logo de la revista se escogieron por votación,
y las propuestas que no fueron elegidas pasaron a darle forma
a las secciones de Realidad Escrita: Retiro News, Mini
Noticias, Recreo, Informate. Además, están las clásicas, como
Deportes y Policiales.
La coordinación del taller está a cargo de Mariano García, un
estudiante de comunicación de la Universidad de Buenos Aires,
que durante dos horas, los martes, se reúne a trabajar con los
“mini-periodistas”. La mecánica de trabajo es la siguiente:
ellos traen algún tema o inquietud, y él los guía para que
escriban y opinen, pero sin intervenir en la posición que
asuman, y casi sin tocarles los títulos. Igual, dice, les
exige lo mismo que a un periodista principiante.
Pero el equipo de trabajo es otro: escriben los artículos a
mano, en sus cuadernos, y luego, de a grupos, los pasan a la
única computadora que hay en la escuela y que está en la
oficina de la directora.
Las tres ediciones que salieron en 2004 reflejaron las
impresiones de los chicos acerca de episodios de violencia en
las escuelas, y su opinión sobre algunos dichos del presidente
Néstor Kirchner y sus funcionarios acerca de la cumbia
villera. Pero, incluso yendo más allá de las expectativas
del coordinador, los alumnos-periodistas se animaron a meterse
con temas más delicados, como el aborto o los abusos de
menores.
Con 20 páginas, en poco tiempo cosecharon una amplia
repercusión en la prensa comercial de todo el país, y se
vieron ellos mismos siendo la noticia que apareció en un
diario de gran tirada o en los canales de más audiencia en la
televisión.
En las aulas del colegio estatal que está en la intersección
de Estados Unidos del Brasil y Antártida Argentina, se espera
con ansias que este año vuelva a repetirse esta imprescindible
experiencia de comunicación. Porque más allá de que se trate o
no de futuros periodistas, resulta vital para estos niños el
reconocimiento de que el esfuerzo puede ser recompensado.
Arriba
|