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LA COMUNICACIÓN, EL NUEVO
TERRENO DE LOS RECLAMOS OBREROS
"Si le ganás a los
medios, ya está"
Conscientes de que en el túnel se
hacen fuertes, los trabajadores del subte de Buenos Aires
saben que deben volcar la opinión pública a su favor para
conseguir sus reivindicaciones. Por eso, aprendieron que
tratar con el periodismo es fundamental. De los primeros
volantes al sitio de Internet. Los preparativos para lanzar un
DVD. Su recién nacido periódico Desde el subte.
Por Jairo
Straccia
Cuando los
docentes hacen huelga, la noticia es que los chicos se quedan
sin clases. Si los recolectores de residuos hacen un paro por
mejores condiciones de trabajo, la noticia es que la basura se
acumula en la calle. Cuando los trabajadores del subte
reclaman, los medios de comunicación informan sobre las
dificultades que tiene “la gente” para viajar.
En ningún caso, la cobertura se centra en la demanda del
trabajador. Es lógico que las empresas periodísticas (en tanto
empresas) alienten una visión pro-patronal. Por eso, el cuerpo
de delegados de Metrovías aprendió que para conseguir sus
reivindicaciones necesita el respaldo de los 800.000 pasajeros
que día a día utilizan el subterráneo en Buenos Aires. “Los
conflictos se ganan en el túnel, pero fundamentalmente -si
tenés fuerte el túnel- el problema son los medios. Si le ganás
a los medios, ya está”, dice Roberto Pianelli, el delegado de
la línea E.
Al principio, cuando en 2000 se opusieron al retiro de los
guardas de la línea B, la preparación en este campo era
mínima. Apenas desarrollaron algunos volantes para mostrar en
una historieta la importancia del guarda en el caso de que un
niño se escape del cuidado de sus padres y suba sólo a un tren
que está partiendo.
Desde aquel momento, el aprendizaje ha sido constante. “Es muy
difícil que nosotros quedemos mal parados, porque hemos
aprendido a laburar muy bien con los medios”, reconoce
Pianelli. Y recuerda las conferencias de prensa que dieron en
febrero de 2005, en medio del último fuerte conflicto en
demanda de un incremento salarial. “Fueron categóricas”, dice.
Es que, luego del primer paro (que se extendería por turnos
varios días) la compañía había difundido a través de
solicitadas que ellos ganaban sueldos altos, para volcarles la
opinión pública en contra. Se armó la rueda de prensa y los
periodistas parecían acorralarlos, tan indignados ellos como
“la gente que siempre pierde”.
Como es habitual, sin discursos escritos pero sí con una
acción clara, los delegados respondieron. “Esa conferencia fue
demoledora; sacamos todos los números casi en cadena nacional;
nos estaban arrinconando y salimos a la recontra ofensiva”,
recuerda. Y la verdad, muchos cronistas quedaron perplejos.
“No tenemos nada que ocultar, este es nuestro salario y acá
están los recibos. Que los directivos muestren sus recibos y
que abran los libros de la empresa, muestren la recaudación de
los 10 años, digan qué hacen con los subsidios y con el
canon”, dispararon.
Pero el asunto no concluyó allí. Un periodista les dijo que
Metrovías no tenía plata para afrontar sus demandas. “Que se
vaya, nadie está donde pierde plata; nosotros hacemos
funcionar el subte todos los días, el servicio no está en
discusión”, fue la respuesta de los delegados. La seguridad y
fluidez en la comunicación les permitió afirmar casi con
naturalidad que estaban dispuestos a tomar el subte en sus
manos.
“Le llegamos a plantear ‘nos quedamos con el subte’ de una
manera tan sencilla que hasta a mi mamá le gustó”, se ríe hoy
Pianelli. “No hicimos, como hace la izquierda, que grita
‘queremos el control obrero de la empresa’. Fue mucho más
simple: en cuatro palabras dijimos lo mismo. En ese sentido,
hemos aprendido a trabajar muy bien con los medios”, admite.
Ahora que ya saben manejarse en los medios comerciales,
apuntan a desarrollar una comunicación autónoma. Desde hace un
año, tienen un sitio en Internet (www.metrodelegados.com.ar)
donde difunden comunicados, informan sobre las elecciones de
los delegados, y también reflejan las luchas de trabajadores
de otros sectores.
Además, el 2 de abril lanzaron el periódico mensual Desde
el subte. “Es una necesidad interna, y también apunta a ir
un poco hacia fuera”, cuenta Pianelli, que reconoce las
dificultades que se les presenta para distribuir una tirada
masiva. Del primer número, “una prueba piloto”, se hicieron
1.500 ejemplares. “Con orgullo, los trabajadores del subte
tienen una herramienta de comunicación propia”, decía el
comunicado que anunció su aparición.
El próximo paso es lanzar un DVD (video digital) para reflejar
cómo la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ocultaba al comienzo
los conflictos que impulsaban los delegados, y cómo luego ya
no pudieron hacerlo más. Pianelli es contundente: “Rompimos el
cerco mediático. Hoy ya no hay forma de cubrirnos, salvo que
se muera el Papa”. Arriba |