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ENTREVISTA
CON DARÍO VIVAS, DEL MVR
A
capa y espada
Defiende al Presidente a capa y espada
desde la Asamblea Nacional. Integra una comisión especial que
investiga a la Justicia y afirma que la amenaza golpista está
presente. Acusa a la oposición de pretender “estrangular
la economía venezolana”.
Por
Jesica Bossi
Ocupó cargos municipales en la ciudad capitalina de Caracas
hasta que abandonó el MAS para acompañar a Hugo Chávez en
la campaña presidencial desde 1997. Casado y con cuatro
hijos, Darío Vivas es hoy por hoy uno de los parlamentarios
del partido oficial que impulsa una investigación que apunta
directamente al Poder Judicial. No es casual este
emprendimiento del MVR, cuando a su líder lo están
bombardeando con querellas ante el Tribunal Supremo de
Justicia. A esto se suma el fallo adverso al Gobierno que
absolvió a los cuatro militares acusados de golpistas.
“Nos dimos cuenta de que algunos magistrados no comprenden
la importancia que tiene el rol que les toca jugar como
garantes de la justicia y de que se vendieron al mejor
postor”, aseguró Vivas. Una de las sospechas que intentan
confirmar los integrantes de la comisión especial es si
algunos magistrados falsificaron información en la currícula
que se requiere para ocupar ese cargo, según la Constitución.
Sin rodeos, el diputado describió su visión sobre la
estructura del Poder Judicial es su país: “Se ha
caracterizado por ser uno de los más corruptos en Latinoamérica;
allí se montaron tribus, grupos de abogados dirigidos por
partidos, por mafias, que hicieron lo que se les dio la gana
y, aunque se han hecho esfuerzos para romper con eso, todavía
aquí persiste algo de ello”.
No hay dudas en el seno del Gobierno en calificar de golpe de
Estado a los episodios del 11 y 12 de abril. De acuerdo con
Vivas, esa experiencia los llevó a replantearse la relación
con las instituciones y los sectores de la oposición. “Hubo
un cambio radical en cuanto al diálogo, buscando por esa vía
discutir la problemática del país”, aunque “se ha
demostrado que éstos no quieren absolutamente nada con el diálogo”,
aclaró. Además de la problemática política, según el
legislador, la conspiración creó un clima de incertidumbre
para los inversionistas extranjeros y ello “ha producido un
crecimiento en el desempleo y una situación bien delicada en
la tesorería”.
Pilares y demoledores
El teniente coronel Hugo Chávez asumió la presidencia de la
Nación en febrero de 1999. Reforma de la Carta Magna
mediante, avalada por el 70% de la población, el militar
convocó a elecciones para ratificar su mandato y la nueva
Constitución, y triunfó. La figura robustecida del jefe de
Estado fue perdiendo consistencia con el paso del tiempo, a
pesar de que todavía cuenta con un importante respaldo
popular y político –principalmente en el Parlamento donde
todavía tiene mayoría- que lo mantiene en la cúspide del
poder.
¿Con qué apoyo cuenta Chávez en la sociedad?
Lo que es mayoría en esta patria, los desempleados y los
sectores marginales, están solidarios con este proceso porque
entienden que aquí hay un esfuerzo por atender esa problemática.
Ahora las cosas se miden con una movilización, y en estos días
hicimos una con un millón de personas atravesando sectores
por donde se concentra la contrarrevolución.
¿Y en las Fuerzas Armadas?
El apoyo se ha consolidado porque nuestras Fuerzas Armadas
entendieron que son constitucionalistas. Así lo ha dicho su
jefe, y hay una altísima solidaridad con el Presidente. También
hay sectores que utilizan a las Fuerzas Armadas para ir en
contra del Estado de derecho, pero es minoría allí. El
Presidente de la República, cuando se alzó el 4 de febrero
de 1992 con las Fuerzas Armadas, resultó detenido, estuvo dos
años preso o un poco más, y asumió la responsabilidad. Hoy
no hay un sólo militar preso. Y cuando se abren los consejos
de investigación para determinar su grado de responsabilidad
entonces los señores dicen que es ilegal y es
inconstitucional y que no pueden tener ningún tipo de juicio.
¿Piensa que existe un complot para sacar a Chávez del poder?
Sí hay conspiración. A tal punto que estamos analizando en
la Asamblea Nacional un documento que ha estado circulando por
Internet y lo hemos reproducido para que el país se entere y
el mundo entero lo conozca. Es un documento asumido por la
Coordinadora Democrática, una agrupación de varios partidos
políticos y ONGs constituida a propósito de esta pelea
actual en Venezuela. Es un documento que establece el plan de
conspiración: figuran los medios de comunicación y los
periodistas que a través de programas de opinión conspiran y
cuál es la agenda que han alcanzado con ellos, establece cómo
va a ser el estrangulamiento de la economía en Venezuela para
quitarle solvencia y no podamos pagar salarios ni tener
recursos, cómo van a utilizar a los trabajadores. Hay muy
poca oposición que se pueda llamar democrática, que se
maneje en los términos constitucionales. Como saben que no lo
pueden sacar por votación, porque el pueblo está respaldando
al Presidente.
¿Pero no le pidieron un referéndum y no quiso?
Nosotros decimos OK, vamos al referéndum revocatorio, porque
la C. N. establece que cuando un funcionario electo cumple la
mitad del período, el 20% de los ciudadanos puede solicitar
el referéndum revocatorio de ese personaje. Que el pueblo
evalúe la tarea. Eso es moverse en el juego democrático, y
le hemos dicho, ‘si perdemos nos vamos con toda la dignidad
del mundo, pero si es ratificado el Presidente por la votación
popular, entonces tienen que aceptarlo’. Hasta ahora no la
han querido hacerlo. Se plantea que el pueblo quiere cambios
pero cuando el pueblo se pronuncia, inmediatamente cuestionan
el planteamiento y como tienen en sus manos el poder mediático,
eso lo magnifica, y hacen ver que el pueblo está deseoso de
la salida del Presidente, cuando es todo lo contrario.
Hora del balance
A Chávez le restan poco más de tres años como Presidente de
los venezolanos, al menos si se cumple lo establecido por ley
y si es que no se embarca en la aventura de la reelección. El
diputado Vivas rescata la constancia del mandatario en su
lucha por “nuestra dignidad nacional” y “la integración
latinoamericana”.
¿Qué aciertos concretó la administración Chávez?
Se comenzó una gestión cumpliendo todo lo que se planteó en
la campaña electoral. La convocatoria a una constituyente
para tener una Constitución como la que tenemos hoy. La
orientación de planes concretos para el ámbito económico,
social, internacional y territorial. Se ha estado sosteniendo
una actitud soberana, como pueblo, como país, de respeto a lo
que era la soberanía nacional. Además, se normalizó la
relación con los países exportadores de petróleo, con la
importancia que eso tiene para Venezuela y también con países
que no están en la OPEP, pero que exportan petróleo y que se
haya de alguna manera garantizado una estabilidad en los
precios del petróleo, que lo hemos subido de 8 dólares el
barril y ahora están en una banda de los 22 y los 25 dólares
el barril.
¿Alguna autocrítica?
Hubo una excesiva confianza en que todos los sectores políticos
y sociales del país comprendían esta nueva realidad. En todo
caso eso ha traído como consecuencia que se haya producido
una pugnacidad interna, porque a los sectores privilegiados de
toda la vida hoy se les están quitando esos privilegios desde
el punto de vista constitucional y democrático, y se tiende a
una mejor distribución de la riqueza.
También ha habido un manejo de una excesiva tolerancia.
Diversos sectores están tratando de estrangular la economía
venezolana, tratando de poner frenos y conspirando. De hecho
realizaron un golpe de Estado, abierto y descarado. Y
simplemente nos hemos abocado desde el Gobierno Nacional a
intentar por la vía democrática y por la vía legal a
hacerles los juicios correspondientes y no hay ningún preso
producto del golpe. Esa tolerancia ha generado problemas
porque ha generado una libertad o libertinaje por parte de los
grandes medios de comunicación como también por parte de los
sectores partidistas que están tratando de remover al
Gobierno.
Las opiniones acerca de Chávez suelen ser “blanco o
negro”, sin medias tintas. El sociólogo James Petras tiene
una concepción distinta, considera que el Presidente es “un
liberal en política interior y un nacionalista en política
exterior”. ¿Coincide con la apreciación?
El Presidente ha sido consecuente con el planteamiento de la
orientación programática, política e ideológica de lo que
ha sido nuestro proceso revolucionario. Esta es una economía
abierta donde cualquier empresa extranjera o privada puede
invertir en Venezuela. Es una posición gradual entre el
mercado y el Estado. Hemos planteado la integración
latinoamericana. Se han estado desarrollando propuestas
concretas.
Tenemos que levantar las banderas patrias. Se estaba borrando
de nuestra cultura, de nuestra historia, lo que fueron
nuestros libertadores, los símbolos patrios, lo que era
nuestro himno nacional, nuestro escudo. La dignidad nacional
estaba siendo menospreciada por los sectores que habían
gobernado este país. Y hoy estamos reforzando nuestra
concepción de patria. Nos paramos frente al mundo con
dignidad. Con respeto a todas las naciones a nivel mundial
pero levantando las banderas de nuestra dignidad nacional.
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