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ENTREVISTA:
PEDRO CASTILLO, DEL MAS
“El
promotor del disenso”
Primero
lo apoyó durante la campaña presidencial y en la primera
etapa de mandato. Más tarde se alejó del oficialismo y ahora
lo denuncia por sostener relaciones con Batasuna, el brazo político
de la ETA, ilegalizado a fines de agosto. Cree que “el
dilema no es si Chávez termina o no termina, sino más bien,
cuándo se va y de qué manera”.
Por Jesica Bossi
Hugo
Chávez conformó una alianza electoral para alcanzar el poder
en 1998. Aglutinó, además del Movimiento Quinta República (MVR),
a diversos partidos de izquierda: el Partido Comunista
Venezolano (PCV), Patria Para Todos (PPT) y el Movimiento al
Socialismo (MAS). Una vez asentado en la presidencia, la
coalición fue gradualmente desintegrándose.
El diputado Pedro Castillo, militante del MAS, acompañó al
militar durante los primeros meses de gestión. “Al
principio, parecía un Gobierno con clara vocación social que
manifestaba querer ahondar en la búsqueda de soluciones al
problema de la pobreza y dispuesto a abordar el problema económico
con cierta dosis de acierto”, relató el legislador.
¿Por qué su bloque se distanció del oficialismo?
Esas virtudes originales han desaparecido a lo largo del
tiempo. El Presidente se ha convertido en el promotor del
disenso, de la conflictividad social y política. Se ha empeñado
en gobernar con ausencia total de una política económica
clara y ha profundizado la desconfianza de los mercados. También
ha utilizado a las Fuerzas Armadas de una manera indebida,
casi hasta pretender su conversión en una especie de partido
político. Ha estimulado la violencia, y tal vez este sea el más
grave de los cuestionamientos que pueda y debe hacérsele al
Presidente. En Venezuela hemos tenidos malos gobiernos, pero
nunca un gobierno había institucionalizado la violencia como
arma política manejada desde el Estado, desde el poder público.
¿Con qué apoyo popular cuenta hoy el Presidente?
Yo creo que el presidente Chávez todavía conserva una
base de apoyo importante, que de acuerdo con las últimas
encuestas, está alrededor de un 30%. Recordemos que este es
un Presidente que tuvo, en un tiempo, casi el 90% del respaldo
popular.
¿Y en las Fuerzas Armadas?
En un tiempo, las Fuerzas Armadas prácticamente fueron un
partido político del Presidente. Sin embargo, en este
momento, incluso sectores que lo habían respaldado, que
tuvieron empatía con su gestión y tenían incluso vínculos
desde su participación como militar activo en Venezuela, han
ido paulatinamente marcando distancia. Han jugado un papel
importante los vínculos ya claros y expresos del Presidente
con organizaciones terroristas de otros países.
Relaciones peligrosas
El primer mandatario de Venezuela mantiene una política
exterior no alineada a los intereses de Washington. Al margen
de las conocidas relaciones con los países árabes y con
Cuba, le han achacado a Chávez supuestos lazos de solidaridad
con agrupaciones insurreccionales, como las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc), y con el brazo político
de la ETA, el recientemente ilegalizado Batasuna. Castillo
denunció que integrantes del partido oficialista MVR
mantienen contactos con el partido vasco.
¿Sobre qué bases y pruebas efectuó esa demanda y en qué
instancia está?
Yo había planteado en la Asamblea Nacional, hace
aproximadamente un año, que disponía de una información de
carácter confidencial, que emanaba de miembros de órganos de
inteligencia del Estado, que daba cuenta de esos vínculos que
estaban dirigidos ha conseguirle a los militantes de ETA un
tratamiento privilegiado por el Estado venezolano, para los
asilados. En aquella oportunidad, me dijeron que yo no tenía
pruebas de eso y que no era suficiente que dijera que la
información fuera confidencial, que tenía que probarlo.
Ahora ha venido a Venezuela un grupo de 13 personas de las
cuales cinco son dirigentes de Batasuna. Ellos fueron
sorprendidos en una reunión en el Consejo Legislativo del
Estado Vargas -donde yo soy Parlamentario Nacional- con el
Presidente del Consejo (diputado
Alexis Toledo Castro), que es unas de las personas que yo
he venido acusando de tener una especie de doble militancia.
Hay un sector del MVR que tiene doble militancia: militan en
el MVR, que es un partido político legal, y militan al mismo
tiempo en otras organizaciones violentas como la organización
23 de enero, los Tupamaros y la Coordinadora Simón Bolívar,
entre otros.
¿Cómo fueron sorprendidos estos integrantes de Batasuna?
Una periodista, Verónica Vañoli
del Canal 44, TV de Vargas, recibió una información
confidencial de que ellos estaban allí y se presentó en el
lugar y obtuvo una entrevista. En esa entrevista, ellos mismos
y el Presidente del Consejo Legislativo de Vargas hablan de
las actividades de Batasuna durante tres años, en Venezuela.
Dicen que han recorrido varios estados, que han establecido
enclaves, que han estado trabajando con emisoras comunitarias
que el gobierno venezolano ha instalado de manera ilegal, sin
respetar las frecuencias establecidas.
¿Cuál puede ser el objetivo de la gente de Batasuna en
Venezuela?
Las organizaciones venezolanas asumieron: “Nosotros los
trajimos, tenemos tres años trabajando con ellos, y estamos
haciendo un trabajo político y social de intercambio de
experiencias”.
¿Ud. infiere entonces que los grupos venezolanos podrían
estar “aprendiendo” los métodos de la ETA?
No me cabe la menor duda, especialmente porque aquí se
está produciendo algo que aunque no es tan grave como lo que
ocurre en España tiene algún parecido. Se ha creado una
especie de trabajo común entre organizaciones legales y
organizaciones ilegales afectas al Gobierno que practican la
violencia. Aquí ya se ha comenzado a utilizar la colocación
de explosivos en medios de comunicación social, hay muchos
dirigentes políticos y de la sociedad que viven bajo
permanente amenaza de actos terroristas que afortunadamente no
han sido masivos pero que ya han comenzado a ocurrir. Uno
tiene derecho a preguntarse, y ése fue el origen de mi
planteamiento, ¿qué tipos de experiencia pueden intercambiar
con los sectores del partido del Presidente, una organización
como Batasuna, a la que se le ha demostrado todos los vínculos
que tiene con el terrorismo? Además, quien apuesta a la paz y
condena al terrorismo, no puede condenar únicamente a los
brazos ejecutores directos de la acción terrorista, hay que
también confrontarse con los que financian las operaciones
con los que le sirven de apoyo logístico y con los que le
sirven de defensa parlamentaria.
En ese sentido, ¿hasta qué punto podría estar involucrado
Chávez en esto?
Yo fui de los que una vez creyeron que esto se estaba
haciendo al margen del presidente Chávez. Sin embargo, las
investigaciones nos han llevado a una convicción distinta. No
es posible que todas estas cosas se hagan sin la participación
del Presidente cuando uno de los más importantes dirigentes
de estas operaciones es su antes vicepresidente y ahora
ministro de Relaciones Interiores y Justicia, que es el
Teniente Diosdado Cabello.
Escenario futuro
A pesar de compartir con la oposición que la salida de Chávez
de la primera magistratura es indispensable para la
reconstrucción del país, el MAS marca una importante
diferencia al considerar los acontecimientos del 11 y 12 de
abril. “Ciertamente hubo un golpe de Estado. No se puede
llamar de otra manera a algo que cierra todas las
instituciones de la democracia y cancela la Constitución”,
afirma Castillo. La lectura del parlamentario del estado de
Vargas es muy particular: “La verdad es que no hubo un
intento de golpe, hubo varios, el Presidente trató de dar un
autogolpe pretendiendo que todos los sectores de las Fuerzas
Armadas fueran afectos, cosa que no ocurrió. Las Fuerzas
Armadas reaccionaron en forma contraria a lo que él esperaba.
Un sector muy importante que no estaba en ningún golpe y
reaccionó para impedir que en Venezuela hubiera una especie
de carnicería en las calles”.
Según Castillo, su partido convocó inmediatamente a una
rueda de prensa para condenar el gobierno de transición del
director de Fedecámaras Pedro Carmona. Sin embargo, destaca
la frustración que simboliza la administración actual: “El
MAS parte del concepto de que el gobierno de Chávez y lo que
significa como régimen autoritario debe ser superado, pero
que debe ser superado en paz, en democracia y respetando la
Constitución Nacional”.
Desde su banca parlamentaria, Castillo asegura que lucha para
que Chávez sea desplazado de su cargo pero sin recurrir a un
golpe.
¿Cree que Chávez podrá
terminar su mandato?
Chávez parecía que iba a lograr eso cuando después de los
sucesos del 11 le pide perdón al país públicamente,
reconoce algunos de sus errores y dice estar dispuesto a
dialogar. Pero ese diálogo se convirtió en un diálogo de
sordos, cuando sintió cierta seguridad, arremetió contra la
sociedad civil, contra las instituciones, utilizó lo que
ocurrió para venganza política contra sectores de las
Fuerzas Armadas, profundizó los desequilibrios de su política
económica, ayudó a proteger a los corruptos de este régimen
dentro de los cuales están algunos de los generales chavistas.
Chávez ha ido perdiendo su espacio, hasta encontrarse con que
la mayoría de la sociedad lo que quiere es que haya nuevas
elecciones, por la vía democrática. Venezuela es muy difícil
que se recupere de la situación con Chávez en el poder. El
dilema no es si Chávez termina o no termina, sino más bien,
cuándo se va y de qué manera. Arriba
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