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ENTREVISTA:
DIP. RAFAEL MARÍN
"Hay que remar
en una dirección: sacar a Chávez"
Desde
la oposición, brega por el derrocamiento del Presidente.
Pertenece a un partido tradicional, Acción Democrática,
desprestigiado en la sociedad. Dice que Venezuela padece un
“gobierno que se autodefine como revolucionario pero que
tiene prácticas fascistas”.
Por
Jesica Bossi
Rafael Marín es el Secretario General del cincuentenario
partido Acción Democrática (AC). En la segunda mitad del
siglo XX, su agrupación ocupó los principales cargos de
gobierno. Sin embrago, acusados de corrupción y
desprestigiados tras la destitución del ex presidente Carlos
Andrés Pérez, en 1993, los militantes de la socialdemocracia
debieron cruzar la línea del oficialismo para jugar de
oposición.
Ahora, los esfuerzos de AD apuntan a la destitución del
presidente Hugo Chávez. En pos de consolidar la fuerza
opositora al Ejecutivo, los diferentes partidos políticos de
la derecha y del centro se han reunido en la denominada
Coordinadora Democrática. “Hemos propuesto un conjunto de
documentos políticos y programáticos para la transición y
la gobernabilidad del Estado”, afirma Marín, uno de los
dirigentes más representativos de ese grupo. Aunque advierte
que “una vez restablecida la normalidad, surjan bloques de
la Democracia Cristiana, de la Socialdemocracia, de la
derecha, etc. que aglutinen a factores políticos y que
postulen nombres”.
Casi ofendido tras escuchar una pregunta acerca de las
versiones sobre su posible autocandidatura a la presidencia
arremetió: “Es muy temprano para resolver las candidaturas,
resultaría casi un crimen y una irresponsabilidad. Lo primero
que vendrá será un régimen transitorio y luego una
convocatoria general a elecciones en las que las
organizaciones podrán concurrir con sus candidatos, sus
programas, sus propias banderas. Este es un tiempo de
trabajar, de remar en una sola dirección: sacar a Chávez del
poder”.
La lectura del Diputado sobre el accionar del Gobierno no
admite el menor elogio, por el contrario, lo considera
nefasto.
Desde la oposición, Ud. critica constantemente la
gestión de Chávez. ¿Cuáles son los puntos a favor y en
contra?
Estamos en Venezuela en presencia de un gobierno
dictatorial de origen electoral. La democracia comprende un
conjunto de valores y principios que son irrenunciables y no
pueden ser atacados por ninguno de los poderes del Estado
porque son intrínsecos de la persona humana. El régimen
chavista ha violentado gran parte de esos principios propios
de la democracia occidental. El primero de ellos ha sido
coartar la libertad de expresión, la represión en contra de
los medios de comunicación en Venezuela está a la orden del
día. Este Gobierno que se autodefine como revolucionario
tiene prácticas evidentemente fascistas. En segundo lugar, el
desconocimiento del derecho de libertad sindical. La Central
de Trabajadores de Venezuela (CTV) -que es plural y está
constituida por organizaciones de distinta orientación ideológica-
es de origen electivo por la base. De manera que es un órgano
absolutamente legitimado, controlado por la oposición, que no
le interesa a este gobierno, que decía que contaba con la
adhesión de las clases populares y trabajadoras.
¿Cómo repercute el accionar de este Gobierno que Ud.
califica como “dictatorial” en las instituciones?
Nuestra crisis es de carácter general pero con un
profundo centro político. Es la obstrucción de los poderes públicos
y de la vida institucional del país. En Venezuela, el Poder
Ejecutivo se mandó a hacer una Constitución a medida y por
esa vía ha logrado el control de los poderes. El Presidente
controla el Poder Legislativo, el Poder Judicial, el Poder
Moral (Contraloría General), a la Fiscalía General, a la
Defensoría del Pueblo. Son todos funcionarios designados a
dedo por el Presidente o por funcionarios áulicos del rey.
A pesar de que, según Ud. dice, Chávez controla todos los
poderes, el Tribunal Supremo de Justicia ha fallado en su
contra...
Ud. tiene razón. Parte de estos magistrados afectos al régimen
ha marcado distancia y disidencia frente al Gobierno. En el
caso del juicio a los militares no podían hacer otra cosa,
actuaron con sensatez. En Venezuela, para constituir el delito
de rebelión militar, para que haya un golpe de Estado, de
acuerdo con las leyes orgánicas de las Fuerzas Armadas y de
la Constitución, hacen falta dos supuestos: el uso de armas
de guerra y la movilización de tropas militares. Ninguno de
estos supuestos cometieron los militares que están siendo
juzgados arbitrariamente por la sencilla razón de que
marcaron distancia del régimen, no acataron las órdenes que
Chávez les dio de activar el Plan Ávila que consistía en
reprimir a la manifestación popular contra el régimen.
Quienes aceptaron las órdenes, al lado de los grupos armados
llamados “Círculos Bolivarianos”, fueron los que
asesinaron a más de 20 personas el 11 de abril. Estos
militares están siendo juzgados porque no acataron la orden
de asesinar a su pueblo.
¿Cree que Chávez completará su mandato presidencial?
Lo dudo. Hay un conjunto de factores que hacen de
Venezuela un polvorín. El país está en vías o de un
estallido social o de una rebelión militar. Venezuela tiene más
del 20% de la población económicamente activa desocupada y más
del 50% subocupada. En el último trimestre el PBI cayó 9.75
puntos, es una caída brutal. El signo monetario en dos meses
se ha devaluado más de un 100% y la espiral inflacionaria en
el último mes creció más de 100%. No ha ocurrido todavía
la quiebra del Estado, como en Argentina, porque en la caja
registradora entran todos los días los recursos provenientes
de la renta petrolera y los precios se han disparado. Toda
esta situación de penuria económica y social unida a la
crisis política y a la brutal fractura del las Fuerzas
Militares venezolanas hacen predecir, no es necesario ser un
genio ni un adivinador, que en Venezuela va a haber un colapso
del régimen chavista en términos más o menos inmediatos.
Imagine tres escenarios y dígame si alguno le parece factible
a corto plazo. Uno: destitución del Presidente vía el
Tribunal Supremo de Justicia previo acuerdo con la Asamblea
Nacional. Dos: Manifestaciones, huelga general y renuncia de
Chávez. Tres: golpe cívico-militar.
Puede haber una combinación. En Venezuela hay protestas
todos los días por cualquier razón contra el régimen. Está
prevista la convocatoria de un paro general por parte de la
CTV que eventualmente podría convertirse en una huelga
nacional indefinida y yo creo que ese va a ser el
desencadenante: el pueblo en la calle.
¿En qué fecha se realizará el paro?
Todavía no ha sido convocado. Está siendo diseñada la
estrategia pero no pasarán 15 días o un mes sin que ocurra.
El corolario es que si aún bajo estos términos el señor no
entiende que él es el principio de la crisis venezolana, que
la solución de la crisis pasa por su salida del poder,
entonces de acuerdo con el artículo 350 de la Constitución
concordante con el artículo 333 se autoriza el derecho a la
rebelión y a la restitución de los términos
constitucionales y legales infringidos por el régimen y tendrán
que intervenir las Fuerzas Armadas en auxilio de las masas
populares para salir de esta pesadilla.
Fondos sospechosos
En los últimos meses, Chávez ha acumulado más de una
decena de querellas en su contra presentadas ante el TSJ. Marín
impulsó particularmente esas denuncias: “Nosotros hemos
hecho muchos esfuerzos en dirección a introducir querellas y
acciones que puedan permitirnos demostrar en el porvenir las
razones del derrumbe del régimen”.
Ud. lo ha acusado por supuesto financiamiento ilícito. ¿Cómo
es la trama de la operación?
En este caso concreto, se trata de dos acciones. Una que
introdujo el abogado Tulio Álvarez sobre el financiamiento
del Banco Bilbao Vizcaya (BBVA) de la campaña electoral de
Hugo Chávez por 1.5 millones de dólares. El BBVA ha dicho
que estos recursos han sido extraídos de una agencia off
shore y que fueron declarados en su oportunidad ante los órganos
competentes del Estado español, cuestión que todavía está
por corroborar el juez Baltazar Garzón, de España. Pero en
Venezuela se cometió un delito porque esos recursos tenían
que ser declarados ante el Consejo Nacional Electoral, órgano
que determina el origen de los fondos de financiamiento de los
partidos o de los candidatos. Eso nunca se declaró y el
responsable de este ilícito electoral y penal es Hugo Chávez.
¿Y la segunda?
Antes es bueno recordar un detalle, el Presidente en una
alocución prometió la nacionalización de la banca
extranjera. Esto es importante destacarlo porque tiene
vinculación directa con lo que voy a decir. El Banco
Santander de España, una vez instalado Chávez en el poder,
le envía fondos -quizás provenientes del delito- por 1.8
millones de dólares. Da la casualidad de que el gobierno no
solamente no nacionalizó la banca sino que las colocaciones
hechas por el sector oficial tanto en el Banco Bilbao Vizcaya
como en el Santander son excesivamente extraordinarias. Los dígitos
no caben en la pantalla de una computadora. No se justifica a
cuenta de qué por qué razón Chávez, que había amenazado
con nacionalizar la banca, recibe 1.8 millones de dólares que
no fueron declarados.
¿Qué dicen los banqueros españoles?
Los propios funcionarios del Banco Santander reconocieron
que hicieron esa entrega a Chávez, es evidente que los
organismos jurisdiccionales venezolanos tendrían que
activarse y castigar o penalizar a Chávez. A mi juicio, no
habría una correlación favorable para el enjuiciamiento del
Presidente. Por eso es que pienso que la salida de Chávez va
a ser una consecuencia directa de la acción de las masas
populares en la calle, una huelga general, una eventual
intervención militar en el marco de la Constitución.
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