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ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL, PREMIO NOBEL DE LA PAZ 1980

“La guerra real debe ser contra la pobreza”

 En una entrevista exclusiva con Segundo Enfoque, propone la resistencia no violenta y se niega a una contienda  internacional.Esta es la locura de la guerra de un imperio y la locura de otras organizaciones que, como respuesta, generan más violencia”, sostiene. 

Por Jairo Straccia
jstraccia@segundoenfoque.com.ar 

Aún había polvo en las calles de Nueva York luego de los atentados, cuando se escucharon las primeras voces de represalia y venganza que rápido se expandieron por el mundo. Adolfo Pérez Esquivel, ganador del Premio Nóbel de la Paz en 1980 por su lucha por los derechos humanos durante la última dictadura, manifiesta un punto de vista distinto. A los 70 años de edad, el pacifista argentino propone el “no a la guerra”.
En nuestro país, se generó en muchos sectores, una sensación, por lo menos, de sentimientos encontrados, como de justicia, más allá de las vidas inocentes que se perdieron. ¿Cómo lo evalúa usted?
Todos aquellos que sufren la violencia son víctimas, más allá de las posiciones ideológicas, de la nacionalidad, de su sentido religioso. Sin embargo, tenemos que hacer una lectura más profunda porque si no, nos quedamos en la superficie. La primera pregunta es ¿por qué a Estados Unidos? Entonces como uno tiene memoria, comienza a analizar los por qué.
¿Se refiere a la política exterior del gobierno de Estados Unidos?
Yo estuve en Irak, y uno ve que Estados Unidos y Gran Bretaña siguen bombardeando. Hay más de 500 mil niños muertos de hambre y por enfermedades evitables. Además, utilizaron bombas de uranio, que tiene consecuencias genéticas incluso hasta el día de hoy. Yo los he visto en los hospitales pediátricos en Bagdad. Cuando uno ve esto, y ve la situación en Medio Oriente, una guerra entre palestinos e israelitas que tiene más de 40 años, se da cuenta de que son responsables los ingleses y los Estados Unidos. Y podríamos seguir hablando de lo que fue Camboya, de lo que fue Vietnam. A su vez, aquí en América Latina, la implantación de los gobiernos militares fue obra del gobierno de los Estados Unidos.
Entonces, ¿considera en algún punto justificada la reacción terrorista?
No, uno repudia este atentado, pero también repudia otros atentados hechos por los Estados Unidos a través del terrorismo de Estado. Esta es la locura de la guerra de un imperio y la locura de otras organizaciones, que como respuesta generan más violencia. Esto no es, como dice el presidente estadounidense George Bush, “una guerra entre el bien y el mal”. Nosotros no estamos ni con uno ni con otros.

El rol de la ONU

Ud. ha realizado muchos pedidos ante las Naciones Unidas por otros casos. ¿Cómo vio el papel del organismo en este conflicto?
Aquí se desdibuja totalmente la Organización de las Naciones Unidas. Cuando deberían ser el eje, el centro para la resolución de los conflictos, no, terminan haciendo lo que Estados Unidos quiere. Es el imperio. Si cualquier otro país hubiese llamado a  una guerra internacional involucrándonos a todos, la ONU habría levantado la voz inmediatamente, con el Consejo de Seguridad. Todavía no se sabe si fue Bin Laden, sólo son supuestos. Y sobre supuestos van a arrastrar al mundo a una guerra. ¿Con qué derecho? ¿O es que son los amos del mundo? Uno no se resigna a eso. Uno quiere ser un país independiente. Y tener claro qué queremos para nuestros pueblos.
Se notó mucho en la TV que no se mostraron imágenes ni de heridos ni de muertos luego de los atentados. ¿Qué opina de la cobertura que han realizado los medios estadounidenses?
En la televisión norteamericana, no aparece ningún cadáver. Aparece solo la destrucción material. Tratan de no mostrar el horror. En la guerra de Irak hubo 165 mil muertos. La CNN hablaba de que dos bombas habían entrado por el tubo de ventilación de un búnker. Yo estuve allí: mataron 600 niños con sus madres. Estos son los horrores de la guerra. Esta es la locura y la gran manipulación de los medios de comunicación. La CNN no mostró un solo cadáver, nada. Los horrores están en las películas, no en los hechos reales. Y vaya a saber las masacres que van a hacer, y también las van a ocultar.
¿Y los medios locales?
Los medios están con esta sintonía guerrerista. Clarín es un monopolio que se dirige desde los Estado Unidos. Y yo creo que eso explica muchas cosas. Yo jamás tengo un espacio en los medios. Tengo espacio fuera del país, pero no en el país. Esto lo vengo denunciando hace mucho tiempo y no me importa. Uno asume responsabilidades. En la dictadura pasó lo mismo. Que no hablen de democracia porque como dice (el escritor) Eduardo Galeano, estas no son democracias, son democraduras.

Decisión argentina

¿Cómo analiza la postura del gobierno de alinearse a favor de Estados Unidos?
El gobierno argentino es un títere de los Estados Unidos. Lo fue Menem, y ahora lo es De la Rúa. Pero esto es mucho más grave.
¿Por qué? ¿A qué se refiere?
Ya están aquí las tropas yankis. Están en Tierra del Fuego, en Bariloche, en Misiones. Están en Brasil. Estados Unidos lo que está haciendo es remilitarizar toda América Latina. El año pasado se realizaron las maniobras de entrenamientos militares Cabañas 2000, en Córdoba. Todo pago por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Esto tiene que ver con el plan ALCA y con el Plan Colombia. El Poder Ejecutivo presentó ante el Congreso un documento para autorizar el ingreso de tropas norteamericanas y latinoamericanas en Argentina, y fue rechazado. El presidente de la Nación violó la Constitución Nacional y permitió la entrada de las tropas. Y el texto dice que la hipótesis de conflicto es contra grupos civiles, ONGs y enemigos potenciales. Esto es, el pueblo.
Ante tanta presión estadounidense, ¿cómo cree que se puede desencadenar la escalada bélica?
Las guerras, se sabe cómo comienzan pero no cómo terminan. Y esto puede ser grave para toda la humanidad. Hay que tratar de evitar la guerra. Por lo menos manifestarlo. La verdadera guerra que tenemos que librar es contra la bomba silenciosa del hambre, de la pobreza, de la exclusión social, de la miseria que hoy están soportando nuestros pueblos. Pero impedir que se nos involucre en una guerra como esta. Creo que esto va a generar mayor violencia, más víctimas inocentes.
¿Alcanza para ello con la respuesta pacifista?
Cuando hablamos de la paz, no hablamos de pasividad, sino de capacidad de resistencia, de coraje. Nosotros nunca fuimos pasivos frente a las injusticias, sino luchadores. Esto de querer confundir la paz con la pasividad no tiene absolutamente nada que ver. No hay cosa más contraria a la paz, que la pasividad. La paz es una dinámica permanente de vida, de relaciones humanas, de coraje, de resistencia, de la búsqueda por otras vía del cambio. Desde ahí es de donde luchamos, no de la pasividad ni de la cobardía. Arriba

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