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RECUENTO DEL DEPORTE ARGENTINO EN 2003

Ganar, perder, competir

Se terminó un año cargado de actividad deportiva. Un repaso por los resultados de los atletas argentinos en competencias locales, continentales y mundiales. Para tener a mano y pensar en el gran desafío de 2004, los Juegos Olímpicos en Atenas.

Por Mariano Barragán
mbarragan@segundoenfoque.com.ar

“Sonó la campana”, diría algún relator de boxeo. Finalizó la gloria para unos, y para otros, la derrota. El 2003 fue un año lleno de competencias. El Sudamericano de fútbol Sub-20 en enero, los Juegos Panamericanos en Santo Domingo, el preolímpico de básquet en Puerto Rico y el Mundial de Rugby durante octubre, fueron algunos de los eventos más importantes.
Con distintas expectativas y variados obstáculos, los representantes argentinos protagonizaron grandes éxitos y tristes decepciones. El balance de un año clave, previo al desafío olímpico, genera incertidumbre y esperanza.

El debe

Para empezar, Emanuel Ginobili acumula muchos, casi todos los laureles. Ya era casi una hazaña su activa participación en la NBA, con San Antonio Spurs. Sin embargo, el hombre nacido en la localidad bonaerense de Bahía Blanca superó todos los pronósticos y en su primera temporada en la máxima liga se consagró campeón, siendo él uno de los pilares de su equipo. Pero su espectacular 2003 también incluyó la satisfacción de lograr el pasaje para Atenas 2004, con el seleccionado nacional. El plantel dirigido por Rubén Magnano, obtuvo el pase hacia los Juegos Olímpicos (algo que no había logrado para Sydney 2000) al conseguir el segundo lugar en el torneo jugado en Puerto Rico.
El tenis fue otra grata sorpresa. Con dos jugadores dentro del top 10 (no sucedía desde la época de Guillermo Vilas y José Luis Clerc) Argentina volvió a posicionarse entre las potencias del “deporte blanco”. La enorme actuación de Guillermo Coria (ganó cinco títulos de la ATP) y el brillante desempeño de David Nalbandian hicieron posible el excelente año del tenis nacional. A su vez, una mujer argentina también reinó con la raqueta: Paola Suárez terminó primera en el ranking de dobles femenino junto a la española Virginia Ruano Pascual.
A esto se le suma la muy buena participación del equipo albiceleste en la Copa Davis, comandado por Gustavo Luza. Si bien cayó en la semifinal frente a España, el plantel volvió a demostrar que tiene material para alzarse con el título.
El fútbol argentino tuvo un año excepcional a nivel de clubes. Aquí hay un punto que se destaca sobre el resto y se llama Boca Juniors. ¿Qué más le puede pedir un hincha a su club? El conjunto de la Ribera ganó todo, otra vez de la mano de Carlos Bianchi: en el primer semestre alzó la Copa Libertadores al ganarle al temible Santos; durante la segunda mitad del año se consagró “de taquito” campeón del Torneo Apertura y para redondear un 2003 inolvidable derrotó por penales al Milan de Italia en la final de la Copa Intercontinental.
En cuanto a la selección argentina del deporte más atrayente del país, el año comenzó de la mejor manera pero terminó entre claroscuros. En cuanto juveniles, en enero, Argentina abría la temporada levantando la copa del Sudamericano Sub-20, de la mano de Fernando Cavenaghi y Carlos Tevez, con la conducción de Hugo Tocalli. Luego en Santo Domingo, por los Juegos Panamericanos, dirigidos por Miguel Ángel Tojo, sorprendieron ganándole la final a Brasil. Pero desde allí, las satisfacciones se volvieron esquivas. En el mundial Sub-17, jugado en Finlandia, el conjunto argentino terminó tercero al perder en semifinal con España. Más tarde, casi finalizando el año, durante el Mundial Sub-20, el representativo local finaliza cuarto tras caer con Brasil en semis y con Colombia en el último partido.
El seleccionado mayor también cerró el año con dudas. El arranque tímido en las eliminatorias, con 2 empates y 1 victoria, deja una gran incógnita de cara al futuro.
Dentro de los Panamericanos varios atletas saborearon la victoria. Lo más distinguido llegó por el lado de la natación. De la mano del excelente torneo de José Meolans (en 100 mts libres, ganó la primera dorada para un argentino en 48 años) y Georgina Bardach (fue oro en 400 mts combinados, marcando un nuevo récord sudamericano) este deporte sumó gran cantidad de medallas. Otro deportista destacado en estos juegos fue Javier Correa. En canotaje, el chubutense es una de las potencias y lo volvió a demostrar en República Dominicana, logrando su sexta medalla de oro.
Un poco más rezagado en la agenda de los medios quedó Omar Narváez. El boxeador llenó el mítico estadio Luna Park, en Buenos Aires, durante junio cuando derrotó al mexicano Everardo Morales. A su vez, retuvo dos veces la corona en condición de visitante. Así mantuvo el cinturón de campeón mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), siendo el único pugilista argentino con un título mundial.

El haber

Si bien no hubo fracasos rutilantes, varias ilusiones se desvanecieron. Una de ellas fue la generada por Los Pumas en Australia. El conjunto nacional, luego de la hazaña en Gales ‘99, buscaba meterse nuevamente entre los ocho mejores equipos del globo. Sin embargo, en el encuentro decisivo de su grupo, el conjunto perdió con Irlanda y quedó eliminado en primera ronda.
Así como hubo héroes en los Panamericanos, también hubo “villanos”. Difícil es explicar la actuación de los remeros nacionales en Santo Domingo. Tras ser las estrellas en Winnipeg, la delegación perdió competencias donde era favorita. Este deporte pasó de 7 medallas en Canadá a tan sólo 2 en República Dominicana.
El desempeño general de la Argentina en los Juegos fue pobre. Exceptuando los casos particulares ya comentados, la comitiva albiceleste bajó notoriamente su rendimiento en relación a 1999. El medallero final marca el descenso: del excelente cuarto lugar (con 25 doradas) pasó al séptimo, con solo 16 preciadas de oro.
Otro punto con saldo negativo es el voleibol, aunque acá los jugadores tienen menor responsabilidad. Tras una larga pelea dirigencial, el seleccionado emprendió la aventura de participar en el Sudamericano. Con mínimo entrenamiento, sin las grandes figuras y el apoyo necesario, el equipo quedó lejos del título.

El 2003 del seleccionado femenino de hockey sobre césped mostró altibajos. Las Leonas comenzaron manteniendo el liderazgo en América con la obtención del primer puesto en los Panamericanos, obteniendo el pasaporte a Atenas 2004. Pero no pudieron demostrar su verdadero poderío en el Champions Trophy, una de las competencias más importantes de la disciplina. La cuarta posición fue una decepción, dicho por las propias jugadoras: “Fue un fracaso”, afirmó Magdalena Aicega al arribar al aeropuerto internacional de Ezeiza.
Por último, queda por mencionar la labor del plantel de handball. Luego de un gran 2002, el objetivo era la clasificación a los Juegos Olímpicos. Existían dos chances para alcanzarlo: el Mundial de Portugal y los Panamericanos. En Europa, las posibilidades eran mínimas, teniendo en cuenta que en la Argentina este deporte es amateur, mientras que en el viejo continente está profesionalizado. Más allá de esta desventaja, el seleccionado jugó por debajo de su nivel y no logró pasar la fase inicial. Lo curioso es que le había ganado en su primer cotejo a Croacia, que terminó alzándose con el título. En Santo Domingo, la tristeza fue aún más profunda. Sólo había una plaza en juego, la cual debió definir en la final con Brasil. Los últimos choques habían sido victorias sobre los verdeamarelhos, por lo que los dirigidos por Mauricio Torres parecían cerca del objetivo. Pero esta vez la historia fue otra: los brasileños ganaron por un gol y consiguieron su pasaje.

Lo que viene

Si bien el 2003 tuvo un gran caudal de eventos deportivos, el año que se inicia será aún más destacado. La edición 28° de los Juegos Olímpicos en Grecia será la atención máxima del 2004. Nuestra delegación tendrá nuevamente la posibilidad de romper el maleficio de la medalla dorada, algo que no logra desde Helsinki ‘52. A priori, varios poseen el potencial para levantar el oro. Correa, Meolans, el seleccionado de básquet y Las Leonas son las esperanzas argentinas. Ahora resta esperar al 13 de agosto, día en que se volverá a encender la antorcha olímpica.
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