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HABLA LILIANA LÓPEZ FORESI
Al poder lo molesta
una voz de mujer
Ya van catorce años desde que el gobierno de Carlos Menem
la silenció y condenó a los márgenes de la comunicación en la
Argentina. Y pasaron más de cinco meses desde que por
presiones le levantaron su programa de una radio local. La
periodista más censurada de la democracia dispara: “No hay ley
de radiodifusión porque está entrando plata de los multimedios
en Diputados”. Filosa y enfática, subrayó en un diálogo
exclusivo con Segundo Enfoque que los gobiernos
construyen sus propios Bin Laden al aliarse con el Grupo
Clarín. Y aseguró que quienes hoy están en la Casa Rosada no
tienen margen de error. “Me deben mi generación y no les voy a
dejar pasar una”, advirtió.
Por Jairo
Straccia
jstraccia@segundoenfoque.com.ar
La igualdad de
género, la política y los medios de comunicación. A poco de
haber sido censurada otra vez, la periodista argentina Liliana
López Foresi habló de todo con Segundo Enfoque:
reveló que hay coimas que frenan una nueva ley de
radiodifusión, aclaró que el kirchnerismo no es censor sino
torpe como los demás gobiernos en su relación con la prensa, y
aseguró que a Néstor Kirchner no le perdona errores porque
emerge de su generación y le debe respeto a miles de
compañeros muertos.
Hasta parece soberbia cuando resalta que fue la primera mujer
de la Argentina a la que contrataron para tener opinión
política. De los 31 años de trayectoria, los últimos 14 ha
estado prohibida, denuncia (ver aparte). Primero, el gobierno
de Carlos Menem pactó con el Grupo Clarín para que sacaran del
aire su programa “Revista 13”, a comienzos de la década del
90. “Fui la única opositora en el menemismo, cuando era poder
real, pero poder brutal”, recuerda con la fuerza de su
inconfundible timbre de voz.
Recientemente, en una radio que pretendía mostrarse cercana a
la administración Kirchner, fue finalmente la presión del
opositor gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, la que hizo que
la emisión de “La Nave”, que conducía en Buenos Aires por AM
1150 Concepto, se acabara de manera abrupta.
Luego de hacer con mucho éxito por siete temporadas el
programa de televisión “La Persona Indicada”, en una
señal de cable, ahora, desde Radio Cooperativa (AM 740)
realiza cada sábado “Señoras y señoritas”, donde aborda todos
los temas de la actualidad, “con la completud que brinda la
mirada femenina” (ver aparte).
¿Se sabe de quién es la emisora donde tenés este programa?
No. Creo que es una cooperativa que le ha comprado la
frecuencia a un obispado. Algo que hacen varias radios.
Eso grafica la incertidumbre que hay en torno a la propiedad
de los medios de comunicación.
No hay ley de radiodifusión. Se le llama ley a una ley que
no lo es. Si es de la dictadura no es ley (Nota del R.: la
ley 22.285 se dictó en 1980, durante el régimen militar que
gobernó de facto la Argentina entre 1976 y 1983). Y nadie
quiere tener una ley. Si no, los legisladores no se la
pasarían emparchando. Se la pasan cajoneando todos los
proyectos, y tampoco hay un decreto de necesidad y urgencia
con una ley de radiodifusión. Sería facilísimo y sí es de
urgencia. Hasta que no tengamos una ley de radiodifusión, todo
lo otro es inválido y caído, y sospechable. No tengo la menor
duda de que está entrando plata por izquierda en Diputados y
por eso no hay una sanción de una ley de radiodifusión. No
tengo la menor duda de que los grandes multimedios están
poniendo plata por izquierda. Es decir, que los legisladores
están siendo coimeados y sospechados. Yo los investigaría a
todos. Tendrían que estar todos con juicio político.
La gestión de un compañero
¿Quiénes son hoy los medios de comunicación aliados del
Gobierno?
Hay aliados en los medios de comunicación y hay muchísimos
a los que se les está poniendo un montón de plata para que lo
sean. Jamás han sabido manejar los medios de comunicación.
Nunca, nadie en ningún gobierno. Ni los radicales, ni los
peronistas, ni los milicos. ¿Qué hacen? Inventan los Bin Laden.
Se rinden ante el Grupo Clarín. Le ponen guita a Clarín, y
después Clarín aprieta como quiere. Y hace lo que quiere.
Nosotros le estamos pagando la deuda a Clarín. Se la
pesificamos. Vos, yo, nosotros y él. Me parecen torpes. Es
torpeza. Pero no distinta de la torpeza que han tenido todos
los otros. Ahora, no es lo mismo Kirchner que Carlos Saúl
(Nota del R.: se refiere al ex presidente Menem, a quien gusta
llamar por sus dos nombres, omitiendo el apellido).
¿Y qué es Kirchner?
Es un emergente. Un síntoma. Algo que ha brotado de la
ciénaga que fue el menemismo. Sabido es que a veces las ranas
salen limpitas del lodo. Es maravilloso ver cómo de los
pantanos naces seres maravillosos. Y tiene la oportunidad
histórica, que en ciertas cosas está perdiendo dolorosamente.
Espero, y ruego como pocas personas, que a este gobierno le
vaya bien. Si a este gobierno no le va bien, el que más va a
perder va a ser el Gobierno y no el pueblo. Porque el pueblo
ya ha crecido. Creo que si no se dan cuenta del 19 y el 20
(de diciembre de 2001) y ponen el ancla ahí, los que
pierden son ellos.
¿En qué se está equivocando “dolorosamente” esta
administración, como dijiste antes?
En no alinearse derecho y fortalecer absolutamente la
línea latinoamericana del Mercosur.
¿Puede salir algo maravilloso desde la ciénaga, si está
acompañado de Eduardo Duhalde por ejemplo?
No existe el duhaldismo, ningún “ismo”, que no sea todo
una gran asociación ilícita en democracia. De radicales, de
peronistas, de trotskistas. Por acción o por omisión. Todos
estuvieron acá, pero todos fueron reparados. Yo prefiero que
Kirchner repare. Creo que hay diferencias intelectuales, y
creo en algo fundamental y por eso lo sigo muchísimo más de
cerca. Todavía le digo “Néstor” y no me lo he cruzado en mi
vida. Y me cae muy bien Cristina (Fernández de Kirchner, la
senadora y esposa del Presidente). Me deben mi generación.
No les voy a dejar pasar una, porque ellos y yo tenemos muchos
compañeros muertos. Y entonces le perdono muchísimo menos a mi
generación que ahora está en el poder, que no repare aquello
que nos pasó.
¿Creés que hay quienes se mueven por convicción dentro esta
administración?
Hay mucha gente que se mueve por convicción en el
Gobierno.
¿No temés ser ingenua al mirar así esta gestión?
Hay un montón de personas que hablan como yo. Actuar como
yo, he visto muy pocas en toda mi generación. Lo que no quiere
decir que yo deje de demandarle Justicia a mi generación. No
se lo voy a dejar pasar. Le voy a pasar la factura y se la
estoy pasando. Tenemos un compromiso mucho mayor. No seguir
siendo filicidas, no seguir siendo infanticidas. No mandar a
la Infantería, no mandar a los pibes al frente como nos
mandaron a nosotros. Es una obligación. Voy a seguir
insistiendo, porque soy madre vocacional, trabajo como
periodista, y porque es Justicia.
¿No será que se este gobierno acomodó el discurso al ver que
era el que mejor caía en la sociedad en este momento?
Sí. Hay también el “te digo lo que querés oír”. Pero
también es cierto que el Gobierno ha puesto el broche a
algunas luchas de larguísimos años de derechos humanos. La
Corte Suprema de Justicia que tenemos, la nulidad de las leyes
de punto final y obediencia debida, son cosas a favor que no
se pueden obviar ni dejar de lado para ser justos. También
había cosas que había que hacer y que era justo hacer y no hay
por qué pasarle la mano por el lomo a los que lo hicieron,
porque era lo que había que hacer. Qué tiene de bueno
Kirchner, que no es Carlos Saúl, y eso ya es mucho.
Motores de cambio
¿Qué queda de las movilizaciones del 19 y 20 de diciembre de
2001, que –como dijiste- los políticos tienen que tener muy
presente?
Un montón de cosas que nadie ve y que la televisión no te
muestra. Las asambleas fueron en buena parte neutralizadas por
grupos, no digo de izquierda porque las categorías “izquierda”
y “derecha” son anacrónicas y distractivas. Y todo
izquierdista argentino es divisible por dos. Entonces, si se
está armando algún grupo social con algún proyecto, entonces
va el izquierdista argentino, caza el libro, y hace pelota
todo, lo divide. No todo izquierdista ni todo trotskista, pero
en general, ha ocurrido eso con las asambleas. Pero el hecho
es que quedaron muchas asambleas. Operando y funcionando
políticamente de una manera maravillosa. Están siendo
estudiadas por las facultades de sociología de países
extranjeros. Vienen a estudiar el fenómeno de La Asamblearia.
Ahí hay cuadros políticos. Vos escuchás a integrantes de las
asambleas, y te das cuenta de que no estábamos en la China.
Fuimos formados en las mismas facultades, en los mismos bares.
¿Decís que hay un discurso para instalar que las asambleas ya
no funcionan más cuando en realidad siguen en pie?
No sólo siguen funcionando, sino que ha habido un
crecimiento cualitativo, no sólo en las asambleas, sino en la
gente. La gente sabe mejor cuáles son sus derechos. Y ellos
son tan tontos. Hay tanta ignorancia y tanta estupidez. Cuando
digo ellos, no me estoy refiriendo solamente a los dirigentes.
El único problema es que son dueños de todos los medios de
comunicación. Este es el grave problema. Y mucha gente se
queda apoltronada en su casa y no se mueve. No se junta con
los de la cuadra. Y cree que lo que pasa es lo que está en
televisión. Y lo que está en televisión es lo que está
recortado y lo que no está pasando. Casi seguro que lo que
está pasando es lo inverso. Por eso el consejo es juntarse con
otros para modificar las cosas. Y se están modificando.
¿Por qué sostenés que son tontos?
Son ignorantes porque el concepto del inconsciente
colectivo es verdadero. Cuando el torpe de (el ex
presidente Fernando) De la Rúa (que tendría que estar
preso, lo mismo que el ex secretario de Seguridad, Enrique
Mathov, por 36 homicidios) dijo “Estado de sitio”, todos
salimos, porque en la memoria colectiva quedó “estado de sitio
= muerte”. Si se les escapa una frase en un momento inoportuno
hay otro 19 y 20.Y hasta ahora no pudieron con la sabiduría
popular. El intento de Juanjo Álvarez y del duhaldismo,
matando a Maxi y a Darío, en el puente Pueyrredón, fue un
intento de volver a instalar la represión para seguir
sosteniendo un sistema de hambre que sin represión,
históricamente no se sostiene.
¿Las asambleas son la clase media?
La clase media ya es inexistente en la Argentina. Los
resabios de la clase media son intelectuales. Los argentinos
tienen una sola herramienta, que siempre han usado, y es la
creatividad. Cuando el argentino está en crisis, hace un
curso. Hay un problema, aprende a bailar, hace teatro, aprende
a tocar la guitarra. Las asambleas han sido una muestra de la
creatividad del argentino. Y es un pueblo profundamente
infantil, que ya empieza a tener registro cualitativo de que
no queda otra que crecer y ser adulto.
Pero el 19 y 20 de diciembre ¿no partieron de un interés
egoísta en mucha gente, como la defensa de sus ahorros?
Los intereses de la gente son de la condición humana. A
veces de los intereses egoístas surgen las glorias más
grandes. Y a veces de las mejores intenciones surgen las
aberraciones más terribles: la Inquisición. De modo que cuál
sea el origen o lo que lo impulsó, a mí no me interesa. Yo sé
lo que sentimos todos en mi barrio. Y si todos al mismo tiempo
sentimos un soplo en la espalda que nos hizo ir a la calle,
debo pensar que por mi condición de humana, estos por su misma
condición de humana, han sentido algo similar. Porque creo en
el inconsciente colectivo.
Las organizaciones piqueteras son un tema frecuente de
discusión y son un foco muy cuestionado desde los medios de
comunicación comerciales. ¿Pueden ser un factor de cambio
social?
Sin lugar a dudas. Cuando los intereses de la derecha se
ponen tanto en contra de algo, es porque ese algo sirve. No
digamos más piqueteros, digamos desocupados. La derecha, el
neoliberalismo, los chorros, los saqueadores del país, los que
le han quitado la comida a nuestros niños, los que generaron 5
millones de desocupados, los que nos matan 100 pibes por día,
ésos son los homicidas, ésos son los que están en contra de
los piqueteros. Si estos son los homicidas, los piqueteros no
lo son. Cuando estos toman la palabra designante (como ocurrió
con el peronismo y los gorilas), nuestra misión es dejar de
decirle piqueteros, y empezar a decirles desocupados. Es
nuestra función social y moral.
¿Por qué hay que tener esperanza todavía?
Porque ocurrió un 19 y un 20 de diciembre. Porque la
esperanza se puede fundar en la realidad. A Kirchner le
encantaría ser Chávez, y a Chávez le encantaría ser Bolívar, y
ninguno es lo que cree ser. Pero son funcionales y sirven.
Porque ya hay una revolución que lleva cuarenta y pico de años
que es un dato de la realidad. Porque hay envidia, ¿Por qué un
psicópata tarado –el único que conozco, porque los psicópatas
son brillantes- destruye Bagdad, la cuna de la escritura,
destruye la belleza? Hay hechos de la historia, fantásticos y
grandilocuentes, originados por la condición humana, por
envidia. Porque la media de Estados Unidos es Homero Simpson y
están tan desinformados como nosotros. Porque Europa está
profundamente desinformada, vieja y sola. Hondamente sola.
Todos los programas son de demanda de compañía. En la
humanidad hay un problema profundamente humano, más que de
dirigentes y tirifilos que se sientan en sillones. Basta de
hablar de ellos, es como de la basura. Hay que matarlos
adentro, no afuera. El poder es de uno. El poder es del
pueblo, se usa y se ejerce. Arriba |