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CARRERA,
VIDA Y FUTURO
Hora
de balance
Considera que ha llegado a la mitad de su vida.
“A veces estoy confundido entre si soy mejor o peor; no se
si he ido creciendo o si nada más me he ido deformando”,
reflexiona Delgadillo.
Fernando
Delgadillo vive con su pareja y sus hijos en la Ciudad de México.
Por herencia familiar y por convicciones personales, no confía
en los relatos bíblicos, por eso no está casado con las
formalidades tradicionales.
De manera independiente, transitó su carrera, buscando un
lugar entre los intereses comerciales que rodean el mercado de
la canción y las ideas interiores que el artista busca
expresar en sus estrofas.
¿Por qué descreés del catolicismo? ¿Tenés algún dios?
Nací bajo las leyes de una familia católica, pero en este
momento no sé, estoy buscando algo que me satisfaga, que me
explique mejor, porque no me convenzo. A mi abuelo le faltó
un año para ordenarse sacerdote, entonces tenía algunas
leyes que veía como que se cumplían en la casa y eso fue lo
que más anticatólico me volvió. No anticatólico, porque no
tengo nada contra cualquier católico, pero al menos del
catolicismo que había en mi casa, es del que más “anti”
soy. Me gustaría leer los libros de todas las religiones,
sobre todo de las que no actúen como el catolicismo, con su
falta de comprensión de que existe otra gente diferente.
¿Cómo te imaginás en tu vejez?
Me gustaría imaginarme con mucha gente a la que yo quiera y
que me quiera, y trabajando en lo de las canciones. Me gustaría
hacer canciones toda la vida.
¿Cómo has hecho para grabar sin sufrir las presiones de las
discográficas?
En un principio había una disquera que me puso atención y me
invitó a que hiciera un disco con ellos. Era una disquera
independiente. En ese momento me ofrecieron la grabación y
que ellos me iban a vender a mí el disco barato para que yo
lo pudiera ofrecer en mis funciones y presentaciones. Yo había
estado grabando en casetes y de ahí hacía copias y eso era
lo que yo vendía en un principio para vivir de esto. Cuando
lo hice con la compañía ellos tenían una manera de
distribuir más en la república. Entonces ya estuvo en más
lugares el disco y esto me dio de alguna manera una especie de
status, como cualquiera que se recibe, su título viene siendo
su disco. Me dio un nivel para presentarme y empezar a cobrar
de mis presentaciones. Con esto me hice de un capital y con él
he estado haciendo las siguientes grabaciones, que son mías.
Sigo trabajando con la compañía pero únicamente como
distribuidora.
¿Qué balance hacés de tu carrera artística?
Del sueño, de tener un anhelo, pasé a trabajar en pos de él.
Al tener un disco, ya se puede considerar que vas para
profesional, más en serio, ya no es nada más una afición de
tu casa que cantas en las fiestas de tu familia, ya puedes
exponer una obra a la opinión pública. Lo de después tendrá
que tener algún ascendente, algún clímax y algún
descendente o algo de decadencia, o algo así.
¿Estás trabajando en algún disco?
Estoy intentando hacer las canciones para el disco que viene.
Me siento como a la mitad de mi vida. No sé cuanto vaya a
vivir, pero me parece que a los 35 ya me puedo asomar para atrás
y un poquito para adelante, más para atrás que para
adelante, ¿no? Estaba pensando en hacer un disco que se llame
Edad Media y jugar un poco con el asunto medieval y con la
guitarra. Tengo ideas con algunos amigos que hacen música. Y
seguirle escribiendo a lo que le he cantado. A lo mejor más
profundamente, o más tontamente, quizás, no sé. A veces
estoy confundido entre si soy mejor o peor, no se si he ido
creciendo o nada más deformando. Arriba
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