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CONTRA EL DISCURSO DEL "CAOS
VEHICULAR"
Hablan las
organizaciones sociales:
Frente Darío Santillán
El Frente Darío
Santillán se suma a este espacio para romper el mensaje
uniforme de los medios de comunicación comerciales respecto de
las agrupaciones políticas conocidas como “piqueteras”. Los
movimientos de la Argentina toman la palabra en Segundo
Enfoque para contar su historia, sus demandas y sus
propuestas. Se trata de un puente para que las experiencias se
entrecrucen, para aportar al debate, al intercambio y -por qué
no- a la unión de los luchan por un cambio social.
Por el Frente Darío Santillán
Construyendo el poder del pueblo
El Frente Popular Darío Santillán es
fruto de la unidad de distintos movimientos de desocupados con
agrupaciones sociales, estudiantiles, culturales. Surgió por
la necesidad común y la voluntad de sumar voluntades desde los
distintos sectores del campo popular para ser más fuertes. La
primera movilización estuvo relacionada con la necesidad común
de los grupos de desocupados ante la baja masiva de planes
sociales; entonces se organizó un acampe conjunto en La Plata
y logramos recuperar las conquistas que nos habían quitado en
forma arbitraria. Paralelamente algunos de estos movimientos
ya venían estableciendo lazos fuertes con otros sectores como
estudiantes, campesinos y grupos culturales de todo el país.
Con el objetivo de crear una herramienta de lucha que dé lugar
a los distintos sectores sociales se hizo la convocatoria a la
conformación del Frente Popular Darío Santillán:
“...Tenemos que hacer un esfuerzo por unir
todas y cada una de las expresiones de la resistencia popular
que hace nuestro pueblo para construir una sociedad más justa,
más democrática y más libre. Y esa unidad empieza entre
aquellos que desde prácticas compartidas vamos creciendo en
confianza y verificando acuerdos sobre los caminos para ir
construyendo un poder del pueblo. Un poder popular que nos
permite aquí y ahora empezar a cambiar la sociedad y que vaya
dando sustento a cambios más globales y profundos para el
futuro...”. Fragmento de la
Convocatoria a la constitución de un frente popular (Versión
completa en
http://www.inventati.org/mtdenelfrente)
El Frente intenta recuperar en el nombre de
Darío Santillán, los valores de solidaridad,
compromiso, creatividad, y alegría como proyección del país
que queremos cambiar, el mundo que queremos transformar y la
dimensión humana que apostamos a construir.
Actualmente componen el Frente Popular Darío Santillán:
Organizaciones de TRABAJADORES DESOCUPADOS
Y BARRIALES:
M.T.D. (Movimiento de Trabajadores
Desocupados) Aníbal Verón, M.U.P. (Movimiento de Unidad
Popular), U.T.L. Sur (Unión de Trabajadores en Lucha Sur), C.P.
(Centro Popular) Agustín Tosco, F.T.C. (Frente de Trabajadores
Combativos) de Comodoro Rivadavia (Chubut), C.O.B.A.
(Coordinadora de Unidad Barrial) 7 de agosto, de Tucumán,
M.T.D. Darío Santillán, de Cipolletti, M.R.V. (Movimiento
Resistir y Vencer) 26 de junio, M.T.D. La Verdad, M.D.O.
(Movimiento de Desocupados Organizados) y C.T.D. (Coordinadora
de Trabajadores Desocupados) Trabajo y Dignidad, de Varela.
Organizaciones ESTUDIANTILES:
F.A.E.A. (Federación Argentina de
Estudiantes de Agronomía), agrupaciones de Córdoba, Río
Cuarto, Rosario, Mendoza, Capital Federal, La Plata, Luján,
Bahía Blanca, entre otras universidades nacionales; Frente
Amplio Estudiantil Santiago Pampillón, Universidad Nacional de
Rosario; A.U.L.E. (Agrupación Unidad para la Lucha
Estudiantil) y E.P.D.E. (El Pelo de Einstein), ambas de la
Universidad Nacional de La Plata.
Organizaciones SOCIALES:
Colectivo Editorial Desalambrando, A.T.C.
(Agrupación Territorial Compañeros), ambos de Capital Federal.
Independientes, antiimperialistas y
anticapitalistas
Las organizaciones de todo el país que
conformamos este espacio nos definimos como movimientos
independientes (del Estado, de las iglesias, de los sindicatos
y de los partidos políticos), antiimperialistas y
anticapitalistas.
El Frente reivindica una concepción de construcción de la
autonomía que se reconoce y se afirma en la
articulación con lo que se nos parece y en la
imprescindible coordinación con quienes tenemos
diferencias para dar las luchas cotidianas que imponen las
necesidades de nuestro pueblo y desarrollar los proyectos que
movilizan nuestros sueños colectivos.
Apostamos a la democracia de base, la formación
integral, apelando a la Educación Popular para permitir la
verdadera participación y la construcción de poder popular.
No concebimos la separación de lo político y lo social. Es
precisamente a partir de las conquistas y de la lucha por
nuestros derechos que vamos tomando conciencia de la situación
que vivimos y de quienes son los responsables de esa situación
Asambleas de base
Estamos convencidos que deben ser las asambleas de base
de trabajadores desocupados o ocupados, y también de
estudiantes, vecinos o de cualquier ámbito social, la fuente
generadora de una política de transformación, cuyos proyectos,
sueños y decisiones solo pueden concretarse y ejecutarse si
son acompañadas de la organización de los esfuerzos, la
memoria de las mejores experiencias de las luchas de nuestro
pueblo y la síntesis de las propuestas.
Por otro lado, consideramos que la democracia interna y la
formación son elementos esenciales para garantizar la
participación real de los trabajadores y el pueblo en sus
organizaciones de base. También pensamos que la nueva sociedad
con que soñamos debe construirse desde ahora, a partir de
nuevas prácticas y de nuevos valores: la solidaridad, la
confianza, la humildad y el respeto, con el objetivo de crear
mujeres y hombres nuevos.
En el Frente Popular Darío Santillán estamos organizados en
base a dos criterios: el regional-territorial, y el sectorial.
A las mesas de coordinación (porque no concebimos ámbitos de
conducción, sino de coordinación) de cada regional concurren
compañeros o compañeras mandatados por las asambleas de base
de sus organizaciones y de las distintas áreas de trabajo del
Frente: Productivo, Formación, Gestión, Administración,
Relaciones Políticas, Seguridad, Prensa, Tierra y Vivienda; y
espacios más flexibles como Salud, Cultura, Sindical, Jóvenes,
Mujeres y Espacio Agrario. Sectorialmente, se organizan los
estudiantes, los trabajadores desocupados e incipientemente
los grupos culturales.
Tenemos reuniones semanales de delegados de todas las
organizaciones que componen el Frente y cada tres meses
realizamos una reunión ampliada en distintos lugares del
interior del país. En estas reuniones se sintetizan las
decisiones políticas más importantes y urgentes según los
mandatos de los ámbitos de base, que deberán ser confirmadas
por el siguiente plenario. Estos se realizan cada seis meses y
allí decidimos los trazos gruesos de avance de la
organización, los ejes de trabajo y elegimos los voceros con
doble mandato: de sus organizaciones y del plenario del
Frente. Los compañeros y compañeras mandatados en esas áreas
claves no pueden estar más de dos años en un área o tarea y
los equipos rotan al 50% para garantizar la continuidad en las
experiencias y saberes.
Esta rotación también tiene por objetivo evitar los
personalismos y demostrar que lo importante en una
organización democrática no son los “dirigentes”, sino las
decisiones de las bases, más allá de qué compañero o
compañera sea elegido para expresar esos mandatos.
Planes sociales
En el sector de trabajadores desocupados, si bien la lucha es
por un trabajo digno y un ingreso justo, la gravísima realidad
social impone la necesidad de contar con planes de empleo,
comedores populares, y también emprendimientos productivos
autogestionados, a los que les damos mucha importancia.
La verdad es que quien maneja esos planes es el Gobierno, que
tiene la atribución exclusiva de darlos o sacarlos, y lo hace
según su interés político, apelando al mismo clientelismo que
todos los gobiernos anteriores. Respecto a los planes de
empleo, en el Frente estamos luchando por que se universalice
esa ayuda social a todo el que no tenga trabajo, porque es
justo, necesario, y porque así se acabaría con el
clientelismo, si les corresponde a todos por ley, nadie puede
manejarlos. Y por ese mismo motivo, a pesar de que hay
superávit fiscal, el Gobierno se niega a hacerlo.
Líneas de acción
En nuestro primer plenario acordamos que trabajaríamos
cinco ejes políticos principales:
-
La problemáticas de Hambre, Pobreza y
Desocupación: tras estos ejes se vuelca nuestro trabajo
cotidiano en los barrios y lugares de trabajo, y también nos
encuentra en la calle coordinando con otros sectores en
lucha.
-
La lucha por juicio y castigo a los
culpables materiales e intelectuales de la Masacre del 26
de Junio de 2002 en el Puente Pueyrredón. Desde esa
fecha, cada 26 marchamos a Avellaneda para recordar a
nuestros compañeros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki,
asesinados por el gobierno de Duhalde y su patota policial.
-
Los Derechos Humanos y Ciudadanos.
-
El eje Antirrepresivo: El
desprocesamiento de todos los luchadores populares y la
libertad de Gabriel Roser (militante del MUP preso
hace más de un año por una causa armada por el PJ
bonaerense) y todos los presos políticos.
-
La lucha por la Soberanía (ALCA, Deuda,
Recursos Naturales), que nos acerca en la lucha a nuestros
hermanos campesinos del MOCASE (Movimiento Campesino
de Santiago del Estero, MCC (Movimiento Campesino Cordobés)
y UST (Unión de los Sin Tierra de Mendoza).
Relación con el gobierno de Néstor Kirchner
Consideramos que el gobierno de Kirchner, más allá del
discurso por momentos progresista, decidió no resolver los
graves problemas sociales (a pesar de que, como nunca en los
últimos años, el Estado tiene con qué) y en cambio permite que
se enriquezcan cada vez más los sectores concentrados de la
economía. Por eso decimos que, en lo esencial de las políticas
económicas, representa la continuidad del modelo neoliberal
instalado en nuestro país desde 1976.
Si durante el menemismo fueron
dominantes fracciones de la burguesía ligadas al capital
financiero internacional y al desguace del Estado, hoy son
dominantes los grupos económicos comprometidos con el saqueo
de los recursos naturales del país y algunos sectores
industriales vinculados a la exportación. La política de
saqueo encuentra su paralelismo en todo el territorio
nacional, con variantes regionales: explotación petrolera,
desmonte irracional, monocultivo de soja, explotación minera,
todas ellas con consecuencias irreparables: agotamiento de los
recursos naturales, contaminación del agua y el medio
ambiente.
Algunos gestos populistas y el hecho de no manejar un discurso
neoliberal, se corresponde con el hecho de que sea un gobierno
que tiene que trajinar con nuevas formas de conciencia social
y antiimperialista, que generaron los grandes estallidos de
populares que culminaron en diciembre de 2001 y algunos
acontecimientos de la política mundial (invasión a Irak,
irrupción de procesos de masas en Venezuela y Bolivia) Y
también con su propósito de recuperar la confianza popular en
la institucionalidad.
En el actual contexto de suba generalizada de precios, donde
la canasta familiar asciende a los 1.800 pesos, la brecha
entre ricos y pobres se ensancha y la desocupación se
mantiene, más allá de las estadísticas que no incluyen en
estas cifras a los “beneficiarios” de planes sociales que
equivalen a menos de la mitad de la línea de indigencia. A
pesar de los discursos progresistas en materia de derechos
humanos (sólo hacia el pasado, porque hoy se viola el
principal derecho humano: el derecho a una alimentación digna
de millones de argentinos, y cada vez más el Gobierno muestra
arranques autoritarios y represivos) y el superávit fiscal,
este gobierno no destina los recursos al cumplimiento de los
Derechos fundamentales: Trabajo, Salud, Educación y Justicia.
En cambio, estos fondos se destinan al pago de la deuda
externa y a la campaña electoral de octubre.
Este no es un gobierno popular y lo demuestra su cambio de
estrategia con los sectores en lucha, criminalizando las
protestas y adoptando una clara postura represiva. Frente a
esta situación seguimos apostando a la unidad en la lucha y
coordinamos medidas con otras organizaciones en reclamo por
trabajo digno, la universalización y el aumento de los Planes
Sociales a $350, trabajo digno, aumento generalizado de
salarios y presupuestos en educación y salud. También exigimos
el desprocesamiento de todos los luchadores populares y la
liberación de los presos políticos del gobierno de Kirchner
Corte de ruta
El corte de ruta para el Frente Darío Santillán es un método
de lucha, que se impone cuando fracasan las instancias previas
de diálogo, cuando después de pedir audiencias, presentar
petitorios, esperar promesas, hacer movilizaciones, no queda
otra forma de hacerse visible que cortar una ruta y desafiar
al Gobierno a que tenga que darnos solución.
En algunos casos también las demandas de los piquetes fueron
dirigidas a las empresas que se negaban a generar fuentes de
trabajo, y en el último año vimos cómo estudiantes, vecinos,
trabajadores en las puertas de las fábricas, también se
apropiaban de este método de lucha.
El problema, el debate, no debería ser si piquete sí o piquete
no: cuando se llega al corte de ruta es porque la sordera del
poder político no deja otra alternativa. El debate es si hay
graves motivos sociales desatendidos que generan esas
protestas: entonces cuando hay un piquete, un corte de ruta o
puente, toda la sociedad tendría que enojarse, sí, pero con el
Gobierno, y exigir que se den respuestas a los reclamos.
Definiciones ideológicas; objetivos políticos
Perseguimos el cambio social, que conlleva a nuestro entender
dos tareas interrelacionadas: un cambio estructural y
revolucionario del sistema capitalista, basado en el
individualismo y la ganancia de unos pocos, por una sociedad
basada en la solidaridad y la igualdad; y cambiar nuestras
relaciones cotidianas, organizando todos los aspectos de la
vida social y política a partir de la igualdad y transformando
los valores negativos que arrastramos para construir la
solidaridad y la dignidad todos los días.
Creemos que hoy el pueblo no generó, aun, una alternativa de
poder desde las bases, genuina, que lo tenga como protagonista
de un proceso real de cambio. Por eso no nos involucramos en
las elecciones, porque vemos que sin esa fuerza popular para
garantizar las políticas de transformación necesarias, las
elecciones sólo sirven a los partidos que sostienen y son
parte de este sistema de injusticias. Y por eso preferimos
concentrar todo nuestro esfuerzo social y militante en la
construcción de poder popular, es decir, del protagonismo del
pueblo desde las bases, con conciencia y vocación
transformadora.Arriba |