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CONTRA EL DISCURSO DEL "CAOS
VEHICULAR"
Hablan las
organizaciones sociales:
MST Teresa Vive
El Movimiento Sin
Trabajo Teresa Vive se suma a la discusión abierta por
Segundo Enfoque para romper el mensaje uniforme de los
medios de comunicación comerciales respecto de las
agrupaciones políticas conocidas como “piqueteras”. Los
movimientos de la Argentina toman la palabra para contar su
historia, sus demandas y sus propuestas. Se trata de un puente
para que las experiencias se entrecrucen, para aportar al
debate, al intercambio y -por qué no- a la unión de los luchan
por un cambio social.
Por
Gustavo Giménez - MST Teresa Vive
Orígenes y
formación
A pesar de
haberse constituido formalmente a principios de 2002, las
raíces de nuestra organización se remontan a los dos
cutralcazos de los años 96 y 97 y a la oleada de puebladas
en Tartagal, Mosconi, Libetrador General San Martín y en 34
localidades jujeñas, que se produjeron después del segundo
levantamiento en Cutral-Có, provincia de Neuquén. Estos
levantamientos populares en reclamo de trabajo genuino, frente
al vaciamiento de las fuentes productivas que la política
privatizadora de Carlos Saúl Menem ocasionó, fueron los que
sentaron las bases de la enorme lucha de nuestro pueblo contra
la desocupación.
En estos levantamientos participaron compañeros que
confluyeron luego en la formación del Movimiento Sin
Trabajo “Teresa Vive”. El nombre de nuestra agrupación
está dedicado a la compañera Teresa Rodríguez, cuyo padre y
hermano fueron fundadores de la organización. En este 12 de
abril de 2005, al cumplirse un nuevo aniversario de su
asesinato estaremos presentes en Cutral-Có para exigir, junto
a los familiares de Teresa y un importante arco de
organizaciones populares: Justicia, Cárcel y Castigo a los
responsables políticos y materiales de su muerte, aún impune.
A lo largo de estos años, el Teresa Vive se ha constituido en
una de las organizaciones de desocupados más extendida
nacionalmente, con presencia en 13 provincias, la Ciudad de
Buenos Aires y 35 partidos de la provincia de Buenos Aires.
Nuestra organización que cuenta con más de 200 comedores,
merenderos, y centros de distribución alimentaria en el país,
concentra su mayor capacidad de movilización en Capital, el
conurbano bonaerense y en las provincias de Jujuy y Santiago
del Estero. En esta última, como producto de la debacle del
aparato clientelar del Partido Justicialista que ocasionó la
caída del juarismo (movimiento político del ex
gobernador Carlos Juárez), nuestra organización local pegó un
importante salto en el último año, movilizando cada miércoles
más de 3.000 compañeros, constituyendo esto en un hecho
inédito en la provincia.
Si bien nos hemos desarrollado como una corriente
independiente, poseemos una larga tradición de acciones
unitarias con otras organizaciones de desocupados y
movimientos en lucha, haciendo de la solidaridad con las
luchas de los trabajadores ocupados, una de nuestras
principales banderas.
Durante un breve lapso, a principios de 2004, integramos la
Asamblea Nacional de Trabajadores, de la que fuimos
participantes en su fundación. Pero nos volvimos a alejar de
ella, al comprobar que su política sectaria y
autoproclamatoria dificultaba el camino hacia la unidad
necesaria de todos los movimientos de desocupados que nos
oponemos al modelo de hambre y miseria del gobierno de Néstor
Kirchner y el Fondo Monetario Internacional.
En estos días, nuestro MST “Teresa Vive” es impulsor del Plan
de Lucha Nacional unificado, que realizará cortes de ruta y
movilizaciones masivas, por aumento a $350 en los planes
sociales, universalización y puestos de trabajo genuinos, que
contará con la presencia de la mayoría de las organizaciones
piqueteras combativas. Entre ellas la Corriente Clasista y
Combativa, el Bloque Piquetero, el MTD Aníbal Verón, las FTCs
Nacional y Mesa Nacional, el FP Darío Santillán, y un arco que
nuclea a cerca de 20 organizaciones.
Una organización democrática y para la lucha
El MST “Teresa Vive” es una organización de desocupados
que agrupa a miles de compañeros que pelean por recuperar el
trabajo genuino que nos arrebató este injusto modelo económico
a millones de argentinos y por resolver las necesidades
básicas de subsistencia de las familias que lo integran.
La lucha por planes sociales para las familias que no los
tienen, por asistencia alimentaria, por planes y proyectos
educativos y laborales para los jóvenes sin trabajo, en
defensa de las condiciones sanitarias en nuestros barrios, por
las inundaciones, contra la represión policial y el “gatillo
fácil”, son aspectos fundamentales de nuestra construcción
cotidiana. Estas luchas están apoyadas en una tarea cotidiana
de organización en los barrios, basada fundamentalmente en
nuestra red de apoyo alimentario, pero donde se realizan otras
tareas ligadas a resolver las necesidades básicas de nuestros
compañeros y vecinos. Por ejemplo, durante el verano
realizamos en nuestros barrios una campaña de alfabetización,
apoyo escolar y recreación, con los estudiantes de la
Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA).
El apoyo a la lucha de los trabajadores, como lo estamos
haciendo actualmente con las extendidas luchas docentes en el
interior del país, también es parte de nuestra práctica
cotidiana. Apoyando a las mismas estamos defendiendo la
escuela pública que nuestros hijos necesitan para educarse.
Nos hemos nutrido de miles de compañeros que, en las barriadas
populares han abandonado a los viejos y corruptos punteros y
se integran a nuestra organización buscando un camino de
lucha.
En nuestras luchas, hemos arrancado a los gobiernos de turno
miles de planes sociales, toneladeas de comida y asistencia
social diversa para cubrir una parte de las necesidades de
nuestras familias. A la par, hemos dado una batalla constante
contra las prácticas clientelares, basándonos en un
funcionamiento democrático.
Son las Asambleas de cada barrio las que toman las decisiones
fundamentales, las que designan a sus dirigentes, discuten
sobre los planes de lucha a instrumentar, siguen el
funcionamiento de los comedores, huertas y emprendimientos,
deciden sobre la distribución de los planes y la ayuda social
que se obtiene en cada lucha, privilegiando a aquellos
compañeros que más han participado, y designan los delegados
para los encuentros nacionales donde se votan las políticas y
coordinación del movimiento.
La lucha por recuperar el trabajo es una pelea política
Hace menos de 10 años, la Argentina era un país con casi
pleno empleo. Las políticas económicas pactadas con el FMI de
los gobiernos de Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde, o
ahora Kirchner, son las responsables de las altas tasas de
desocupación y este desastre social de hambre, desnutrición
infantil y brutal concentración de la riqueza en las manos de
un puñado de empresarios, banqueros y funcionarios.
Mientras el país destine el grueso de sus recursos al pago de
la fraudulenta deuda externa al FMI y los “fondos buitres”,
mientras siga un injusto modelo social que ha aumentado las
ganancias empresarias en un 60% en los últimos años, mientras
sigan aumentando los precios devorando el poder adquisitivo de
los ya bajísimos salarios, jubilaciones o planes sociales,
será imposible reconquistar el trabajo que nos arrebataron a
millones.
La brutal desocupación es una “necesidad” de este modelo de
ajuste. Los empresarios son los primeros abanderados para
eliminar los planes sociales que este gobierno viene
reduciendo mes a mes. Es que hasta los miserables $150 de los
planes les molestan para pagar sueldos miserables “en negro”,
que no superan en muchos casos los $300 o $400.
El gobierno de Kirchner miente sobre los reales índices de
desocupación, propagandizando que hay más trabajo. Lo que no
dice es que el poco trabajo que se consigue es precario y en
negro. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, que el año
pasado acusó a los piqueteros de vagos que no queríamos
trabajar, ofreció que organicemos cooperativas o
microemprendimientos con el plan “Manos a la Obra”. Respetando
que la realización de algunos de estos proyectos han
constituido salidas de emergencia para algunos compañeros, la
mayoría está muy lejos de constituirse en fuentes de trabajo
genuinas. Ya que la mayor parte de las cooperativas debe optar
por pagar sueldos aún más miserables que los propios sueldos
de convenio y los créditos para microemprendimientos persiguen
que nos conformemos con intentar ser cuentapropistas de la
miseria, impedidos de poder desarrollarnos por falta de
capital, tecnología o condiciones para competir en el mercado.
Por ello nuestra lucha por un verdadero Plan de Obras Públicas
y viviendas populares, que dé trabajo a millones, sólo puede
concretarse si se destinan los cuantiosos fondos del superávit
fiscal, ahora dirigidos al pago de la deuda externa. Esto es
lo opuesto al plan de Kirchner. Es una lucha que solo podremos
ganar unidos a los trabajadores ocupados y los sectores
populares que luchan por cambiar este modelo, imponiendo otro
que rompiendo con el FMI, garantice trabajo, salarios dignos,
salud y educación para nuestro pueblo.
Un modelo económico social de estas características, solo
puede ser aplicado por un gobierno de los trabajadores y el
pueblo. Un gobierno de las mayorías populares totalmente
distintito a los gobiernos del PJ, la Unión Cívica Radical o
la centroizquierda. Para luchar por él, los trabajadores
ocupados y desocupados deben agruparnos en nuestro propio
partido. Por eso si bien el MST “Teresa Vive” es una
agrupación de desocupados que no exige a sus integrantes
afiliación partidaria, sí somos solidarios con la construcción
del Movimiento Socialista de los Trabajadores en Izquierda
Unida. Para las próximas elecciones llamamos a un Frente de
todos los luchadores y la izquierda, que de concretarse sería
un importante paso en el camino de construir una alternativa
política de los trabajadores.
Responder unidos a la ofensiva del gobierno contra las
organizaciones piqueteras
En la medida que el Gobierno no puede dar respuesta a las
demandas populares y sigue imponiendo un plan económico
similar al de los gobiernos anteriores, ha tenido que
enfrentar a los que luchan. Por eso ha implementado una
campaña de criminalización de la protesta social, que cuenta
con casi 30 luchadores sociales presos y miles de procesados.
Aprovechando las ilusiones que importantes sectores de la
población confundidos por su doble discurso depositaron en él,
intenta demonizar a las organizaciones de desocupados. Su
campaña ha tenido un éxito parcial al lograr que
fundamentalmente la clase media y también sectores de
trabajadores vean con malos ojos los cortes de ruta, que es
una medida tradicional de lucha de las organizaciones de
desocupados.
Lazos con los sectores medios
El hecho de que muchas de sus direcciones no hayan
comprendido a tiempo esta situación, provocando innumerables
cortes, a veces con largos programas que excedían las
reivindicaciones del sector, y en algunos casos con acciones
“espectaculares” totalmente descolgadas, favoreció la
política del Gobierno de aislar socialmente al movimiento de
desocupados.
Por ello nosotros empujamos la necesidad de movilizaciones
masivas y unitarias. Y que cuando se recurra a los cortes,
estos sean masivos y se busque en todo momento dialogar con
los trabajadores y sectores populares perjudicados.
Si actuamos buscando en cada acción de lucha la mayor unidad
posible y un diálogo permanente con millones que enfrentan
este modelo de hambre, podremos ir quebrando esta campaña
contra el movimiento piquetero y volver a instalar una de las
consignas que desarrolló el argentinazo: “piquete y cacerola,
la lucha es una sola”. Arriba |