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CONTRA EL DISCURSO DEL "CAOS
VEHICULAR"
Hablan las
organizaciones sociales:
Movimiento Territorial de Liberación
Para romper el mensaje uniforme de los medios de comunicación
comerciales, los movimientos políticos de la Argentina toman
la palabra para contar su historia, sus demandas y sus
propuestas. Segundo Enfoque
busca servir de puente para que las experiencias se
entrecrucen, para aportar al debate, al intercambio y -por qué
no- a la unión de los luchan por un cambio social. Las
vivencias del Movimiento Territorial de Liberación contribuyen
a la discusión.
Por
Alberto Ibarra - Movimiento Territorial de Liberación
Introducción
La organización
nació de la mano de militantes políticos y sociales con
inserción en las barriadas populares del Gran Buenos Aires,
que desarrollábamos tareas en los asentamientos y ocupábamos
tierras para la vivienda. En 1996, realizamos la primera
marcha contra el hambre, la desocupación y la represión, no
existiendo todavía ninguna organización de desocupados, salvo
algunas incipientes en el norte del país.
Como luchadores sociales nos incorporamos a la fundación de la
Federación de Tierra y Vivienda en 1997, donde fui miembro de
la mesa nacional, y actuamos en el sur del conurbano
bonaerense en la toma de tierras.
En 2000, rompimos con la FTV por diferencias políticas,
metodólogicas y de construcción político-social. Fundamos el
Movimiento Territorial de Liberación (MTL) en junio de 2001,
con una asamblea en Lomas de Zamora. Hoy, somos parte del
Bloque Piquetero Nacional, cuyos integrantes también son el
Polo Obrero, El MTR-Cuba y el Movimiento 29 de mayo.
Nuestro trabajo territorial está acentuado en las capas más
empobrecidas del cordón bonaerense: Merlo, Esteban Echeverría,
Avellaneda, Lomas de Zamora, Lanús, Florencio Varela,
Almirante Brown, Quilmes, Berazategui, Ezeiza y también en la
Capital Federal. La organización se encuentra a su vez en el
interior del país en las provincias de Chaco, Entre Ríos,
Chubut, Jujuy y Santa Fe.
Definición
Nos definimos como una organización de lucha con autonomía de
los partidos, patrones, y del Estado. Somos trabajadores
(ocupados y desocupados) que levantamos como consigna el
reconocimiento de nuestra condición de clase. Emergemos de la
crisis cultural del sistema y a la vez somos generadores de
conciencia de lucha. Nosotros creamos una identidad cultural,
política y social con visión de poder. Somos los excluidos,
somos los piqueteros, somos la rebeldía.
Este movimiento acumula experiencia de los ideales de lucha
que gestaron los compañeros de la Patagonia rebelde y el
Cordobazo. Somos de la cultura de lucha vecinal de José
Pedrolo, gestor del vecinazo que resistió la dictadura militar
desde los barrios. Levantamos las banderas de cada uno de los
compañeros que a lo largo y ancho de nuestro país pelearon por
una patria justa.
Tres años de la más extraordinaria experiencia son las
síntesis de décadas de compromiso con nuestro pueblo, cientos
de esfuerzos y vivencias simbolizadas en tres letras
inscriptas sobre el rojo y el negro: MTL. Los hombres y
mujeres que hoy portan los pañuelos llevan consigo el legado
de quienes nunca se rindieron, de los que jamás fueron
doblegados. Llevan la escuela solidaria de aquellos que
supieron superar el individualismo para soñar con un mundo
mejor, comprometiéndose con sus hermanos y asumiendo sus
penurias.
Este movimiento se plantea recuperar la cultura y los valores
de San Martín, Mariátegui, el Che y tantos otros que supieron
ver en esta América latina la necesidad de terminar con las
fronteras para poder unir nuestros sueños.
Toma de decisiones
El movimiento está integrado por trabajadores ocupados y
desocupados, estudiantes, organizaciones de vendedores
ambulantes y luchadores por la tierra y la vivienda. Las
decisiones son tomadas en asambleas barriales y luego las
mismas son ejecutadas por la mesa nacional y la mesa ejecutiva
del movimiento.
Actividades
En principio desarrollamos roperos y huertas comunitarias,
comedores y merenderos en los cuales brindamos asistencia a
niños, embarazadas, jóvenes en riesgo y ancianos. También
realizamos microemprendimientos productivos (panaderías,
carpinterías, talleres textiles, etc.) donde nuestros
compañeros elaboran diferentes artículos para ponerlos a la
venta y así poder mejorar sus ingresos y junto con eso su
nivel de vida. Entre otras actividades, nuestra organización
realiza talleres, debates, etc. para incorporar la conciencia
de lo colectivo desterrando el individualismo, encontrando en
cada necesidad un motivo para organizarnos. Centralmente
nuestra actividad es la lucha mediante la movilización por
nuestras reivindicaciones como desocupados y como clase.
Objetivos
Queremos una sociedad distinta, solidaria y profundamente
humana en la que puedan realizarse hombres y mujeres y aportar
lo mejor de sí rompiendo definitivamente todas las cadenas que
nos atan e impiden nuestra felicidad. Nuestro proyecto de
construcción sabemos que va a ser lento y no a corto plazo,
nos proponemos construir un movimiento histórico con fuertes
raíces, solidario con todos los pueblos en lucha, que unido a
otros movimientos nacionales y latinoamericanos, construya una
América libre de la explotación y la dependencia.
Vamos por la tierra que nos pertenece junto a los pueblos
originarios saqueados y asesinados por más de 500 años. Vamos
por la vida, por recuperar los sueños de millones. Vamos por
el socialismo.
Relación con los gobiernos
El MTL es una organización que no concede, no negocia, ni
convive con el Gobierno. La relación que tenemos con los
partidos políticos tradicionales es de confrontación
permanente, y la relación con el actual gobierno es de reclamo
como representante del Estado, de mejorar el ingreso de
trabajadores ocupados y crear fuentes de trabajo para los
desocupados. Entendemos que no realiza las transformaciones
que necesitan 9 millones de excluidos y 20 millones de pobres.
No distribuyen el superávit fiscal destinado a pagar la deuda
externa que no reconocemos.
No
participamos de elecciones en esta etapa pero no descartamos
el hecho de hacerlo. Es un terreno más de la lucha de clases.
La idea de gobierno que nosotros tenemos y apoyaríamos es la
de aquél que distribuya las riquezas entre el pueblo y los
trabajadores igualitariamente basándose en el principio de “a
cada quien según su esfuerzo”, con un piso que cubra las
necesidades básicas de todo habitante de la nación argentina
(vivienda, salud, educación, etc.).
El corte de ruta
El corte de ruta nos hizo visibles ante la sociedad y los
gobiernos. Es un método, una herramienta que sirve como
actitud de presión. Pero no lo ejercemos como principio
fundamentalista. Creemos que la dispersión, la fragmentación
de los movimientos y la cantidad de cortes que se realizan
conspiran contra la efectividad de la medida.
En la etapa de rebelión popular, por diferentes intereses las
capas medias se acercaron con la consigna de “piquete-cacerola
la lucha es una sola”. Hoy ese cantito no se ve reflejado en
la lucha, por eso creemos que la relación con los sectores
medios y altos de la sociedad debe ser sin fraternalismos.
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