Segundo Enfoque - Periodismo por vocación

Volver a la página principal

» Política
» Economía
» Mundo
» Info. General
» Cultura
» Deportes
» Metamensaje

FENÓMENO EN LA NBA 

Invasión extranjera

A fines de los noventa se produjo un masivo ingreso de extranjeros a la liga de básquet más importante del mundo. En la actualidad, la mayoría de los entrenadores coincide en que casi no hay diferencia entre jugadores estadounidenses y los del resto del mundo. Se abre un gran interrogante: ¿los basquetbolistas “yanquis” perdieron prestigio?

Por Mariano Barragán
mbarragan@segundoenfoque.com.ar

Todos los deportes tienen su centro de alto desarrollo. Allí donde está lo mejor, la elite de la actividad a la que todo atleta quiere llegar. España, Italia o Inglaterra lo son en el fútbol, la Fórmula 1, en el automolivismo, y en el básquet, sin dudas, la National Basketball Asociation (NBA) de Estados Unidos. 
El afán por emigrar a las ligas más poderosas del mundo es inmenso. Cada cierre de temporada marca el arribo de nuevos deportistas. Como consecuencia de este fenómeno, el espíritu del propio país se va desgastando, de tal forma que, como sucede en el fútbol, la masa de extranjeros impide la expansión de jugadores locales.
Sin embargo, a pesar de estas ráfagas importadoras, la NBA fue unos de los pocos mercados que había restringido su ingreso. Muy pocos jugadores podían acceder a jugar en la liga más importante del mundo. El domino de los jugadores norteamericanos era imposible de quebrar.

Cambia, todo cambia

Jugar en la NBA, un sueño que parecía inalcanzable, ya no lo es. Lejos quedaron las sorpresivas apariciones del croata
Toni Kukoc en los Chicago Bulls en 1993 o del lituano Arvydas Sabonis para Portland Trial Blazers en el ’95, dos de los máximas figuras extranjeras de los años ’90.
El baloncesto de los Estados Unidos se transformó en un imán de inmigrantes, que en cada nuevo campeonato suma más jugadores provenientes de diferentes partes del mundo.
En el Draft 2002, ceremonia donde se seleccionan deportistas que nunca han participado en la NBA (los llamados novatos), la elección de extranjeros creció casi un 55% en comparación con el del 2001. A su vez, este año, por primera vez en la historia de la liga, un basquetbolista internacional fue seleccionado en la primer posición. Yao Ming, de China, elegido por Houston Rockets, fue quien quebró la tradición.
Pero este no fue el único  “record” que se modificó en septiembre pasado. Nenê Hilário se convirtió en el primer sudamericano en ser elegido entre los primeros 10 puestos del NBA Draft. El ala-pivote brasileño fue adquirido por los New York Kincks en la 7º posición.

Dentro de los 17 jugadores extranjeros que fueron seleccionados hubo dos argentinos. Federico Kammerichs fue escogido por los Trial Blazers en la colocación 51° y Luis Scola por San Antornio Spurs en la 56°. Si bien muy pocos de los deportistas elegidos en la segunda ronda (a partir del 30° lugar) tienen el contrato asegurado para jugar, es indudable que a mediano plazo tendrán la opción de fichar para el equipo que los ha seleccionado. 

El aumento de inmigrantes en la NBA se demuestra cabalmente con la cantidad de extranjeros al final de la temporada 2001-02. La liga tenía entre los planteles de los 29 equipos que compiten (activos y listas de lesionados) 51 jugadores internacionales de 30 países diferentes. 


No es casualidad


Es evidente que la NBA va rotando y evolucionando constantemente. Sin embargo, surge un interrogante fundamental ante esta masiva importación de jugadores que comenzó a
fines de la década del ‘90. ¿Existe un retroceso técnico y táctico en los basquetbolistas locales? ¿O es sólo una expansión marketinera del propio tornero en busca de nuevos mercados?
"Los jugadores estadounidenses deben percibir con total claridad el mensaje que se les ha enviado en el sorteo universitario, y no es otro que ‘sólo con hacer volcadas no pueden llegar a ser profesionales en la NBA’", destacó el gerente general de los Rockets, Carroll Dawson en la presentación oficial del pivote Ming. Este dirigente es uno de los pioneros a la hora de abrir las puertas a extranjeros. La estrella nigeriana Hakkeen Olajuwon, luego el venezolano Carl Herrera, su compatriota Oscar Torres y el croata Zan Tabak desfilaron por su equipo.
Los dueños de las franquicias tienen en claro que Europa es una zona de altísima competencia.
“Los europeos saben cómo jugar el baloncesto mejor que la mayoría de los estadounidenses”, afirmó el gerente general de los Denver Nuggets, Dave Fredman, al diario español Mundo Deportivo durante el pasado mes de septiembre. “A los jóvenes les enseñan los fundamentos del juego desde el principio, mientras que en los Estados Unidos sólo se preocupan por hacer jugadas espectaculares”, sentenció Fredman.
El fracaso del Dream Team en el último mundial de Básquet, jugado en Indianápolis, alienta estas afirmaciones. El plantel formado exclusivamente por jugadores de la NBA apenas logró finalizar en la 6ta. colocación, convirtiéndose en la peor posición desde 1982, cuando los norteamericanos presentaron su primer plantel NBA. La selección argentina fue quien les quebró un invicto de 58 partidos.
Otro aspecto que corroboraría la hipótesis es la estupenda actuación del español Paul Gasol durante la temporada pasada. Gasol fue galardonado con el premio de Novato del Año, distinción que premia al mejor debutante. 
Esto no es todo. Por primera ocasión en la historia de la competición, tres atletas extranjeros fueron nominados dentro del equipo ideal de novatos. Además de Gasol, quien juega en los Memphis Grizzlies; el base francés Tony Parker, de los Spurs, y el
alero ruso Andrei Kirilenko, de Utah Jazz, forman parte del quinteto titular. Esto es una clara demostración de que la camada de estadounidenses del 2001 estuvo un escalón por debajo de lo habitual.  
Según Rod Thorn, presidente de los New Jersey Nets, “hace cinco años muy pocos basquetbolistas internacionales estaban listos para ingresar a la liga”. Para Thorn la gran evolución de los torneos europeos es la razón fundamental para este arribo. “Una de las ventajas que tienen los jugadores extranjeros es poder jugar, desde temprana edad, contra deportistas más experimentados y talentosos. El desarrollo técnico de un jugador extranjero comparado con el de uno de Estados Unidos de su misma edad es muchas veces más avanzado, debido al tipo de competencia que existe en otros países”, reflexiona el dirigente, en una entrevista publicada en el sitio oficial de la NBA (www.nba.com)
El poderío de las máximas figuras parece estar en jaque. La última camada de estrellas comandada por Shaquille O´neal, Kobe Briant, Vince Carter o Alan Iverson no encuentra quien sostenga el trono. La renovación constante que exige la liga deja el espacio vacío para los extranjeros. Y tal vez sean ellos quienes se ganen en el futuro la corona, aunque no pertenezcan a la familia del tío Sam. Arriba

Notas relacionadas

Argentina, entre los máximos exportadores

En números previos

-

Política - Economía - Mundo - Info. General - Cultura
Deportes - Metamensaje - Nosotros

Copyright 2002 ©
Buenos Aires, Argentina
Todos los derechos reservados