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OPINIÓN:
LA DISTRIBUCIÓN DE LOS CUPOS MUNDIALISTAS
Jaque
a la cuna del fútbol
La Confederación Sudamericana de Fútbol perdió
una plaza para el mundial de Alemania 2006. Una lectura sobre
el fútbol y el consumo: el poderío económico de los países
asiáticos pudo más que el prestigio futbolístico de las
selecciones de pobres naciones latinoamericanas.
Por
Mariano Barragán
mbarragan@segundoenfoque.com.ar
Al
Comité Ejecutivo de la Federación Internacional de Fútbol
Asociados (FIFA) poco le importa la trascendencia futbolística
de las selecciones. En una reunión llevada a cabo el 17 de
diciembre último en Madrid, España, el organismo decidió
quitarle a la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) una
plaza para los mundiales. De esta forma, las eliminatorias
2006, en América del Sur se disputarán por cuatro cupos.
Con la nueva distribución, por primera vez en la historia
Oceanía obtuvo una plaza directa. En años anteriores, este
continente solamente poseía la posibilidad de jugar un
repechaje y en caso de ganarlo accedía a la competencia.
La Confederación Norte, Centroamérica y Caribe (ex CONCACAF)
junto con Asia fueron las más beneficiadas. Los equipos de la
ex CONCACAF pelearán por tres plazas y tendrán la chance de
jugar el repechaje. En tanto, Asia retuvo los cuatro lugares más
la posibilidad de intervenir en el partido definitorio con el
cuarto de América del Norte y Central.
De esta forma, la CSF perdió el derecho de jugar el último
cupo del mundial que brinda ese encuentro. La distribución se
cerró con las cinco plazas que le correspondieron a África y
las catorce, incluida Alemania, el organizador del torneo,
para Europa.
Respuesta
Al
verse perjudicada, la Confederación Sudamericana llevó a
Madrid varios proyectos con el objeto de mantener el medio
cupo que otorga el repechaje.
La propuesta de la CSF era que el quinto clasificado de América
del Sur se enfrente con el quinto de Asia y definan en dos
partidos (ida y vuelta) quién va al mundial. A su vez, el
presidente de la federación peruana, Manuel Burga, planteó
otra idea: jugar un triangular entre el cuarto equipo de la ex
CONCACAF, el quinto de Sudamérica y el quinto del continente
asiático. El ganador de este certamen accedería directamente
al torneo.
Sin embargo, Joseph Blatter, presidente de la FIFA, desestimó
toda posibilidad de cambio y rechazó ambos proyectos. Al ver
la decisión tomada por Blatter, los dirigentes sudamericanos
alzaron su voz en contra de la medida. “Estamos muy
desilusionados”, afirmó Julio Grondona, presidente de la
AFA y vicepresidente de la institución internacional. En
tanto, Nicolás Leoz, presidente de la CSF, fue más allá y
aseguró: “La FIFA efectuó arreglos previos para dejar a
Sudamérica con cuatro plazas”.
Ante la arremetida de Leoz, el máximo responsable del
organismo mundial explicó su parecer: “Si América del Sur
hubiese obtenido el quinto cupo, tendría entonces el 50 por
ciento de sus miembros jugando el mundial y eso no sucede con
ninguna confederación”. Se refiere a que la CSF posee 10
miembros (Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Paraguay,
Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela y Colombia) y por lo tanto
con cinco plazas el porcentaje de participantes sería muy
elevado.
Para intentar calmar las aguas, Blatter planteó la idea de
que el mundial 2014 se juegue en Sudamérica. “Para el 2014
el organizador debería ser alguien de América del Sur”,
comentó el presidente de la FIFA.
Sin embargo, la Confederación Sudamericana decidió analizar
la decisión de la máxima institución durante enero en
Montevideo, Uruguay. Varios dirigentes estimaron que en esa
reunión se podría plantear la posibilidad de apelar la
medida.
¿Fútbol o economía?
La nueva repartición de los cupos muestra que los ojos están
puestos en los mercados, más allá de la evaluación futbolística
para cada caso.
Con este esquema la FIFA se asegura que tanto China como Japón
y Corea estén en Alemania 2006. Teniendo en cuenta que Asia
tiene cuatro lugares y medio, es muy difícil que estas
tentadoras economías se queden afuera de la Copa del Mundo.
Por otra parte, también se garantiza que Estados Unidos y México
accedan, pues tienen la posibilidad de pelear por tres cupos y
medio. A la selección azteca le costó muchísimo obtener su
pasaje a Corea-Japón 2002, a tal punto que debió ganar el último
partido frente a Honduras para clasificarse. Gracias a la
nueva distribución, los mexicanos tendrán mucho más aire
para obtener su pasaje.
Con estos cinco masivos mercados en el torneo, los ingresos
económicos de la FIFA están asegurados. Indudablemente,
China, Japón, Corea, Estados Unidos y México tienen una
población mucho más propicia para el consumo que la de
Uruguay, Perú o Chile, por ejemplo.
Es tan grande el fanatismo que despierta el fútbol en
aquellos países, que en Japón, por ejemplo, hicieron una
estatua de chocolate de David Beckham, la megaestrella inglesa
del Manchester United. Además, luego de la buena actuación
del conjunto japonés en el mundial 2002, la venta de
productos y entradas se triplicó.
A pesar de que la Confederación Sudamericana obtuvo 9 de los
17 certámenes, de que el último campeón (Brasil) es
sudamericano, de que exporta continuamente jugadores a todas
partes del mundo y de que se ha ganado un prestigio que
ninguna otra confederación posee, el afán por los billetes
pesó más que el nivel futbolístico.
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