Segundo Enfoque - Periodismo por vocación

Volver a la página principal

» Política
» Economía
» Mundo
» Info. General
» Cultura
» Deportes
» Metamensaje

20º ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ARTURO ILLIA

La prensa del poder

Por Jesica Bossi

Arturo Illia era un médico rural con una visión equivocada del mundo, un anciano lento e ineficaz, al que la imagen de la tortuga le sentaba bien. Ese mensaje difundían la mayoría de los medios de comunicación. 
En su libro Paren las rotativas, el periodista especialista en medios de comunicación Carlos Ulanovsky se pregunta si existió el “golperiodismo” en 1966. Robert Potash, en su investigación sobre las Fuerzas Armadas y el poder en la Argentina asegura: “Desde mediados de 1965 ciertos periódicos se habían comprometido en una campaña deliberada para desacreditar a la administración radical (...) a transmitir una idea de que el golpe era inevitable (...) y los que no participaron desempeñaron un rol pasivo, observando con indiferencia el proceso sin hacer nada para desalentarlo”. 
Además, Potash señala a las revistas Confirmado y Primera Plana, ambas fundadas por Jacobo Timerman, y a los columnistas Juan José Güiraldes y Mariano Montemayor, como los conspiradores de prensa más visibles. Aunque no pasa por alto los ácidos editoriales de La Nación y La Prensa
El periodismo de anticipación nunca había logrado una primicia siete meses antes de producirse el hecho. El periodista Rodolfo Pandolfi escribió en Confirmado el 23 de diciembre de 1965 que el golpe se produciría el 1 de julio siguiente y detalló la hora en que Illia dejaría la Casa de Gobierno. En 1996, dijo en Paren las rotativas que su columna no era el anuncio de un golpe. “Era habitual en las revistas hacer un balance de fin de año. Esta nota estaba incluida en ese marco. La hipótesis de Timerman era que el golpe sería inevitable”, relató. 
No solamente la figura presidencial era motivo de burla mediática sino también la de la primera dama Silvia Martorell de Illia, fallecida a los 48 años, tres meses después del derrocamiento de su esposo. El 17 de agosto de 1965 Primera Plana publica una nota titulada “La señora presidente” a la que Ulanovsky tilda de “cruel”. Allí se reflejaba a una mujer vulgar, rústica. Muchos aseguran que el artículo dañó también la imagen del entonces jefe de Estado. 


El día después


30 de junio de 1966. Primera Plana desplegaba en sus páginas la columna de su periodista estrella Mariano Grondona que explicaba con su “particular” mirada la caída de Illia: “Al jurar la presidencia en 1963, Arturo Illia no comprendió (...) que las Fuerzas Armadas, dándole el Gobierno, retenían el poder. El poder seguía allí, en torno de un hombre solitario y silencioso. Ese era un hecho que estaba más allá de las formas institucionales y de las ideas de los doctrinarios: un hecho mudo e irracional, inexplicable y milagroso. Siempre ha ocurrido así: con el poder de Urquiza o de Roca, de Justo o de Perón. Alguien, por alguna razón que escapa a los observadores, queda a cargo del destino nacional. Y hasta que el sistema político no se reconcilia con esa primacía, no encuentra sosiego. La nación y el caudillo se buscan entre mil crisis, hasta que, para bien o para mal, celebran su misterioso matrimonio. En el camino quedan los que no comprendieron: los Derqui y los Juárez Celman, los Castillo y los Illia”. 
Arriba

Nota Principal

Un presidente, el cambio y el atropello

Política - Economía - Mundo - Info. General - Cultura
Deportes - Metamensaje - Nosotros

Copyright 2002 ©
Buenos Aires, Argentina
Todos los derechos reservados