Los
más temidos
Viruela
La viruela es una enfermedad viral infecciosa muy grave, de
cada 100 personas que la contraen 30 mueren, pero es sabido
que en algunas poblaciones la mortalidad llegó a ser del 90
%. Gracias a una gran campaña de vacunación mundial ya no se
han reportado nuevos casos desde 1978.
En 1980 la Organización Mundial Salud (OMS) declaró que la
viruela era la primera enfermedad humana completamente
erradicada de la faz de la tierra. A pesar de ello, existen
todavía dos muestras del virus en dos laboratorios de alta
seguridad: en las instalaciones Vector, en Novosibirsk, Rusia, y en el Centro de Control de
Enfermedades (CDC) en Atlanta, Estados Unidos. Estas
muestras deberían haber sido eliminadas en junio de 1999,
pero ambos países se negaron a hacerlo argumentando que cada
uno sospechaba que el otro tenía almacenado este virus en
cantidad suficiente para utilizarlo como arma biológica.
Conseguir este agente es sumamente difícil, por lo que
provocar una epidemia está casi fuera del alcance de los
grupos terroristas, a menos que estén apoyados y financiados
por un gobierno que cuente con el virus.
Ántrax
La bacteria Bacillus anthracis, agente causal del ántrax, se
encuentra en muchas regiones del mundo que incluyen Centro y
Sudamérica, el Caribe, África, Oriente Medio y algunas zonas
de Europa. Esto permite que cualquier grupo militar o
terrorista, a muy bajo costo, pueda cultivar, recolectar y
almacenar esta bacteria.
El ántrax es una enfermedad propia de animales de sangre
caliente y cuando afecta al ser humano se puede presentar en
tres formas:
Ø
ántrax cutáneo: el bacilo o sus esporas caen en una herida abierta o en los ojos de la
víctima. Es un tipo agresivo pero se puede tratar con antibióticos
y raramente es mortal.
Ø
ántrax gastrointestinal: se adquiere cuando se consumen alimentos
contaminados provocando una severa inflamación del intestino,
náuseas, vómitos sanguinolentos, diarreas fuertes. Es una
afección terminal en un 60 % de los casos.
Ø
ántrax pulmonar: las esporas del bacilo penetran en los pulmones. Los síntomas
son similares a los de una gripe (tos, dolor muscular, de
cabeza y de pecho); luego el malestar se torna más severo.
Muere el 95 % de los afectados.
Según David Siegrist, del Instituto de Estudios
Políticos Potomac, “unos pocos kilos de ántrax pueden
matar a tanta gente como una bomba atómica del tamaño de la
de Hiroshima”. Arriba
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