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PRINCIPALES REFORMAS DESDE
2002
Torcer el rumbo
Medicamentos más baratos y
abastecimiento gratuito para las clases más bajas: medidas que
escribían Ginés González García y Federico Tobar mucho antes
de ser funcionarios públicos y que tras asumir en el Gobierno
nacional pusieron en práctica, aún desde lo peor de la crisis.
Por Jairo Straccia
La política de salud de la Argentina desde
2002 ha tenido, entre otras, dos bases fundamentales: la
sanción de la ley de prescripción de medicamentos por su
nombre genérico y la implementación del Plan Remediar.
Como fundador y rector del Instituto Universitario de la
Fundación ISALUD, el ministro del área, Ginés González García,
había pregonado antes de la crisis, la necesidad de encarar
estas reformas para reducir los precios de los medicamentos y
ampliar el acceso a la salud a toda la ciudadanía.
Como primer eje de la Política Nacional de Medicamentos, se
instrumentó la utilización de remedios recetados por su nombre
genérico (el nombre de la droga) para permitir que los que
deben comprarlos en farmacias puedan optar por la marca más
económica y no ser obligados a adquirir una en particular.
“Gracias a ella los argentinos hemos conseguido recuperar casi
un 30% del consumo de medicamentos”, se entusiasma Federico
Tobar, autor junto a González García del libro “Salud para los
argentinos”. La propuesta, que primero se incorporó en el
Decreto de Emergencia Sanitaria y luego fue ley nacional
votada por unanimidad y generó varias leyes provinciales, no
fue gratuita.
El Gobierno nacional y el ministro en particular fueron objeto
de una feroz campaña de los laboratorios que desembolsaron
dinero como nunca en medios de comunicación afines para buscar
frenar una medida que recortó sus ganancias a favor de la
reducción del gasto en salud de buena parte de la población.
Según datos oficiales, actualmente en ocho de cada diez
recetas figura el nombre genérico o el paciente reclama al
farmacéutico que le presente alternativas más económicas del
mismo medicamento en igual cantidad y dosis.
“El objetivo que era incorporar un uso más económico de
nuestros medicamentos se alcanzó en tiempo record”, enfatiza
Tobar entrevistado por Segundo Enfoque, desde
sus oficinas en San Pablo, Brasil, donde se desempeña como
investigador del BID.
Por otro lado, el programa remediar permite que 15 millones de
argentinos de bajos recursos accedan a tratamientos completos
con medicación gratuita en 5.500 puntos del país, donde
funcionan los Centros de Atención Primaria de la Salud.
Federico Tobar, que cuando integró el ministerio fue
responsable de su puesta en marcha, destaca que el Plan
Remediar permite que se traten y prevengan muchísimas
enfermedades y sostiene que tiene un fuerte efecto
re-distributivo: “En síntesis, por cada peso invertido en el
programa aproximadamente son ocho pesos lo que se transfiere a
la población beneficiaria”.
La administración de la salud posterior a la crisis, que
consiguió que en 2002 -el año con mayores daños sociales tras
el sismo económico- la expectativa de vida al nacer creciera
de 73 a 74,4 años para toda la población, ahora impulsa otras
dos iniciativas de la misma significación que las anteriores.
La primera es puesta en práctica del Programa de Salud Sexual
y Procreación Responsable, que fue aprobado por el Congreso y
está encontrando algunas trabas en distritos del interior de
parte de los sectores religiosos más retrógrados.
Otro desafío, que recién empieza a ser tratado en el
Parlamento, es la ley del donante presunto, por la cual todas
los habitantes del país pasarían a ser donantes de órganos
salvo que declarasen lo contrario, a la inversa de lo que
ocurre ahora, que las personas deben inscribirse como donantes
si desean serlo.
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