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RAÚL MONETA EN TIEMPOS DE KIRCHNER

Resistiré

Después del auge como dueño de medios en los noventa, enfrentó a la Justicia, y busca volver. De la mano de Daniel Hadad y otros pares mendocinos, el ex banquero ligado a Carlos Menem y complicado por investigaciones de lavado de dinero, logra, de a poco, adaptarse al trillado “estilo K”. Susana Viau, autora de un libro sobre Moneta y habitual seguidora de sus pasos en Página/12, otorga una perspectiva sobre su futuro cercano y analiza qué pasa con los propietarios de empresas periodísticas en la actualidad. “Los medios son poder aunque den pérdidas”, asegura.

Por Jairo Straccia
jstraccia@segundoenfoque.com.ar

Fue uno de los hombres que acumuló más poder en los medios durante el gobierno de Carlos Saúl Menem. Desde sus entidades financieras en Mendoza, se relacionó con el Citibank y Telefónica de España para controlar radios y canales de televisión nacionales y regionales. Llegó a discutirle el escenario al poderoso Grupo Clarín, cuando el multimedios se enfrentó a cara de perro con el menemismo.
Denunciado e investigado por presunto lavado de dinero y por la caída de los bancos República y Mendoza, bajó su perfil con el alejamiento del riojano de la Casa Rosada. Sin embargo, sus lazos con la Justicia le han permitido frenar varios procesos en su contra y le han costado el cargo a varios magistrados que osaron indagarlo, como el juez federal Luis Leiva.
Con Néstor Kirchner en el gobierno desde el 25 de mayo pasado, se ha vuelto un deporte oficial fustigar la década del noventa, su pensamiento imperante y sus hombres-insignia. Lejos de amedrentarse, Raúl Juan Pedro Moneta pretende volver. Susana Viau, periodista de Página/12 y autora de “El banquero. Raúl Moneta, un amigo del poder en la ruta del lavado”, acercó algunas pistas a Segundo Enfoque para entender qué pasará con este hombre, que en octubre hizo un papelón al fracasar en la búsqueda de una foto con el Presidente durante un acto de gobierno.

¿Cómo explicaría quién es Moneta, si por ejemplo, se lo pidiera alguien recién llegado de otro país?

Le diría que es un señor que tuvo una financiera, como muchos otros en la década del ochenta y que igual que otros pudieron hacer de esas financieras bancos. En realidad, nunca dejaron de ser financieras esos bancos. Bancos con una sola sucursal, bancos con pocos clientes y mucha plata. Y que fue utilizado como socio por un importantísimo banco internacional que ya había usado a otros bancos, como el socio criollo que le permitía hacer negocios aquí que la legislación americana no le permitía: invertir tanto dinero en negocios no financieros. Y es un señor que fue –al revés de lo que suelen hacer los banqueros- de muy alto perfil y que corrió la misma suerte de muchos hombres del menemismo.

Custodia

Una extraña publicación apareció hace más de un año. Llamada El Guardián, sus titulares parecían gritarle al lector. “Periodismo explícito”, era el slogan de este tabloide, que sí dejaba al descubierto que era sostenido por Moneta, aunque este no lo reconociera. Todos sus ex socios, sus competidores, sus acreedores, o sus investigadores, eran protagonistas de las historias inverosímiles que divulgaban sus tapas.
Antes de llegar al número 60, este pasquín dejó de circular. ¿Qué fue este “custodio” gráfico de Moneta? Viau respondió: “El Guardián fue groseramente extorsivo, sirvió para las políticas de Moneta con sus adversarios, ex socios, pequeñas venganzas, revanchas, todo esto. Era, con un trazo más berreta, la expresión grosera, quintaesenciada, de para qué usa los medios esta gente”.
Al poco tiempo de la clausura, se vio al ex banquero junto a Daniel Hadad, el otro gran empresario de medios menemista, mientras sonaban versiones de la llegada de Moneta a su Canal 9. ¿Hay Moneta en “la era K”? Ésa fue la pregunta que, cayendo en un lugar común de estos días, este medio le llevó a Viau.
“Quiere volver como un gran dueño de medios”, aclaró al comienzo, sin omitir que el poder de turno prefiere hacer la vista gorda: “El gobierno parecería haberle dado una tregua a Hadad y haberle facilitado el negocio, haberle facilitado la asociación con Moneta, que está procesado. El gobierno no ha metido mano en eso, ha dejado que las cosas corrieran”.
Tras haber sido un hombre fuerte del espectro de medios, Moneta controla, según Susana Viau, además de parte de Canal 9, el diario Uno de Mendoza, junto a Daniel Vila y al operador político José Luis Manzano, el Canal 7 de Mendoza, y algunas radios también de esa provincia. En tanto, su relación con el Grupo Clarín, estaría atravesando una extraña etapa. Desde la redacción del diario, según pudo averiguar Segundo Enfoque, ha emanado varias veces la orden: “Aquí Moneta no existe”, como por ejemplo cuando trató de robarle una foto a Kirchner. Aunque todos los medios se hicieron eco del hecho, fue en “el gran diario argentino” donde este suceso “no fue noticia”.
En su interpretación, Viau no encuentra explicaciones a tal medida: “Moneta y Clarín fueron socios alguna vez, después Moneta se dedicó a hacerle la guerra a Clarín y a tratar de ganarle el terreno que tenía como multimedios. Por qué Clarín no nombra a Moneta, o no toca a Moneta, es un misterio, no lo entiendo”.

¿Cómo siguen los movimientos de Moneta, entonces?

El perfil lo bajó. Con el cierre de El Guardián, lo bajó. Eso implicaría que quiere persistir, perdurar en los medios y Moneta tiene plata para pagarle a algunos comunicadores para que le hagan algunos trabajitos sucios.

¿Como quiénes?

Habría que deducirlo. Han apoyado sus tesis y sustentado sus operaciones o sus reclamos. 

¿Cuánta plata tiene Moneta?

No sé cuánta plata tiene, no se sabe si el dinero de Moneta es todo de Moneta, si hay dinero de quienes fueron sus socios, del Citibank, si hay dinero del menemismo, esto es un misterio. Habría que investigar a fondo, como habría que investigar a tantos otros personajes que manejan un dinero que no se sabe de dónde viene.

¿Qué busca un banquero al invertir en medios?

Todo puede ser todo. Se puede usar para lavar dinero, como se usan los hoteles para lavar dinero, la construcción. La industria de la construcción es uno de los más conocidos lavaderos de dinero. Yo creo que los medios significan poder aunque den pérdidas. A la larga, cuando uno tiene poder, tampoco tiene pérdidas porque consigue pautas publicitarias. Entonces, se realimenta. Pero creo que es poder y esto significa apoyar desde eso, negocios propios, políticas propias, o políticas y negocios de otros.
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