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ARGENTINA: UNA AGRUPACIÓN
NEONAZI PRETENDE LEGALIZARSE
Nostálgicos del Führer
Reivindican el régimen alemán, homenajean a Adolf Hitler y
proponen eliminar “la red homosexual que infecta el país”. Se
reúnen en el Partido Nuevo Triunfo, y con un programa “lavado”
buscan ingresar a la vida democrática de la Ciudad de Buenos
Aires. De la mano del periodista y escritor Raúl Kollman,
autor de “Sombras de Hitler”, una radiografía de la muerte,
intentando volver.
Por Jairo Straccia
jstraccia@segundoenfoque.com.ar
A más de cincuenta años de la caída del
Tercer Reich, en Argentina todavía hay quienes reivindican
consignas del nazismo e intentan llevarlas a cabo construyendo
un partido político. Solamente la Justicia puede ponerles
freno y ha comenzado a hacerlo, en el primer paso de una
batalla judicial, que parece enfrentar a la democracia contra
el mismísimo recuerdo de Adolf Hitler.
La agrupación Partido Nuevo Triunfo (PNT) es un conjunto de
aproximadamente cien personas liderado por Alejandro Biondini,
que el 14 de marzo de 1990 presentó a la Justicia Electoral de
la Capital Federal un “Programa de Gobierno de 34 puntos” para
empezar los trámites de su legalización. Conseguir la
aprobación significaría participar de comicios y gozar de los
beneficios que el Estado Nacional otorga a los actores de la
democracia: subsidios y espacios gratuitos de televisión,
entre otras cosas.
Raúl Kollman es el autor del libro “Sombras de Hitler”,
publicado por Editorial Sudamericana, y ubica el nacimiento de
esta organización por la década del 80. “Biondini apareció
inicialmente como una corriente interna del justicialismo”,
relata a Segundo Enfoque el periodista de
Página/12 que cubre permanentemente el avance del
expediente que lleva casi 15 años en Tribunales. Según cuenta,
el autodenominado “Führer argentino” llegó a apoyar la
candidatura de Carlos Menem en 1988.
El PNT tiene una página de Internet (http://pnt.libreopinion.com/)
y un periódico llamado “Libertad de Expresión”. “Su posición
es de reivindicación ortodoxa del régimen de Hitler”, dice
Kollman.
En primer lugar, para ir a la búsqueda del viso judicial, el
PNT debió presentar el acta 8-2003 donde renunció al uso de la
cruz esvástica y manifestó su rechazo a todo tipo de racismo y
antisemitismo. “Se han disfrazado un poco ante la Justicia”,
sintetiza el periodista. Sin embargo, en su actual insignia,
todavía quedan reminiscencias (ver aparte).
A pesar de haber sido suavizado, en el capítulo tercero del
programa del PNT, “Por la Justicia social”, puede leerse en el
punto 27 una propuesta que roza la xenofobia: “La vagancia
deliberada se castigará con particular rigor. El respeto a
esta norma será doblemente importante en el caso de los
extranjeros”. Y en el 29, se plantea que para garantizar “el
derecho a la salud espiritual”, se aplicarán medidas como
ésta: “Drástico desmantelamiento de la red homosexual,
drogadicta y corruptora que hoy infecta la Argentina” (ver
Documento aparte).
En el juzgado, el fiscal electoral Jorge Di Lello pidió al
magistrado Rodolfo Canicoba Corral que diversas organizaciones
no gubernamentales se pronuncien sobre el caso, al mismo
tiempo que solicitó la opinión de la Secretaría de Derechos
Humanos del Gobierno Nacional, que conduce Eduardo Luis
Duhalde.
Motivos
Esta última repartición señaló “notorias contradicciones”
entre el programa del PNT y la Carta Magna, y ejemplificó que
la iniciativa de terminar con la “red homosexual” se opone al
Pacto de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas
con rango constitucional desde 1994 en nuestro país.
Por su parte, el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI)
cree que el PNT trasunta “intolerancia, odio y racismo”. Por
eso, manifestó su oposición a un eventual reconocimiento de la
personería jurídica de la agrupación.
Pero el documento más extenso presentado en el expediente es
el de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), que se conoció en la prensa
local en diciembre pasado.
“De la sola lectura de las expresiones del PNT en su página de
Internet se extrae el menoscabo y la vulneración de la
igualdad, del derecho a la no discriminación”, expresa sin
rodeos.
La DAIA resalta que ya el juez Jorge Ballestero se había
pronunciado en su momento contra el PNT cuando esta sigla
significaba directamente Partido Nacionalista de los
Trabajadores. Y también recuerda que esta agrupación celebra
el día 20 de abril como el Día del Partido, en coincidencia
con la fecha de nacimiento de Adolf Hitler.
Sobre el slogan partidario (“Un pueblo, una Nación, un
Líder”), la DAIA sostiene que es una frase equivalente a “Ein
Volk, Ein Reich, Ein Führer”, que era usada por el partido
nazi alemán.
También, la Asociación de Abogados de Buenos Aires, el Frente
Grande y Unión por Todos, hicieron llegar su rechazo a la
incorporación de un grupo de estas características.
Trámite
Los liderados por Biondini suelen reunirse en actos y cenas y
hacer algunas pintadas. Pero en los últimos meses se han
concentrado en convertirse en un partido legal. En la
Justicia, presentaron el aval de 8.900 firmas, aunque la
experiencia le dice a Raúl Kollman que allí puede haber gato
encerrado.
Se refiere a un episodio similar que ocurrió cuando otra
organización neonazi, el Partido Nuevo Orden Social
Patriótico, encabezada por Alejandro France, intentó la
oficialización. También se presentaron más de tres mil
adhesiones, cuenta Kollman, pero recolectadas por medio de
engaños. Lo comprobó con una prueba entre cien firmantes
tomados al azar. “Les habían pedido la firma en defensa de la
ficción en la TV, a favor de los jubilados, y con excusas de
ese estilo”, dice sobre la investigación que figura en el
libro. Finalmente, la jueza María Servini de Cubría procesó a
algunos dirigentes por estafa. En esta oportunidad, en cambio,
4.900 firmas han sido descartadas por distintas
irregularidades, pero el resto, convalidadas.
El 30 de marzo último el fiscal federal Jorge Álvarez Berlanda
presentó un dictamen opuesto a la organización. “La ideología
del PNT es contraria a los principios fundantes de un Estado
de derecho”, argumentó en su pronunciamiento de 22 carillas.
Sobre el cierre de esta edición, el juez Rodolfo Canicoba
Corral le negaba la personería jurídica al PNT adoptando
muchos de los argumentos esgrimidos en el expediente, que se
cuentan en este artículo. “La identificación de la agrupación
con el régimen instaurado por Hitler es fundamental, pues
alude a la reivindicación de un régimen genocida y
antidemocrático que de ningún modo es compatible con nuestra
Constitución”, señala.
Ahora, seguramente llegará el tiempo de las apelaciones y el
caso se encaminará rumbo a la Corte Suprema de Justicia. Será
allí donde la balanza deberá definir si el terror puede tener
representación política, o no.
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