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PALABRAS DE RICARDO ARÉDEZ MÁRQUEZ

"Años de silencios, complicidades y espera"

La marcha a 29 años de "La Noche del Apagón", el 28 de julio de 2005, fue la primera luego de la muerte de Olga Márquez de Arédez. En la plaza céntrica de Libertador General San Martín, donde tantas veces supo caminar sola, uno de sus hijos pronunció un discurso en su homenaje y en memoria de todos los luchadores por los derechos humanos. “Queremos ver al poder económico cómplice rindiendo cuentas en una justicia verdadera y creíble”, dijo. Aquí, la transcripción completa, en exclusivo.

Cuando se decidió formar en Libertador General San Martín, Madres de Detenidos–Desaparecidos del Departamento Ledesma (Jujuy), nadie pensó que este grupo, compuesto por las madres, padres, esposas, hijos, hermanos de desaparecidos, nos animaríamos a comenzar a marchar los jueves en la Plaza de Libertador a las 15:30hs, como lo hacen en Buenos Aires, las Madres de Plaza de Mayo.

Fue difícil al principio, convencer a las Madres que debíamos salir, pero al final salimos, muchas madres tenían familiares directos trabajando en la empresa Ledesma, las presiones lógicas del caso hacían difícil esta acción semanal. 

Quiero tomar el momento de la visita de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (C.I.D.H), que llega a la castigada Tucumán, es allí donde en un extraordinario trabajo de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas y Gremiales, con sus delegadas jujeñas hacen que nos juntemos en Tucumán. 

La Comisión tenía como lugar de recepción de las denuncias el Hotel Versalles, se trataba de abogados y abogadas centroamericanos que recibían nuestras denuncias de los familiares que estaban presos o desaparecidos, esto en plena dictadura en Tucumán. 

Nuevamente comprobamos que la empresa Ledesma no podía estar ausente en este hecho, repitiendo lo ocurrido el 24 de marzo de 1976 y en las Noches de los Apagones en julio del mismo año. Haciendo estas largas e interminables filas comprobamos que los vendedores de café que había en la calle eran policías de civil o de inteligencia porque al comprar para tomar algo caliente y aguantar esta parada, muchos familiares se descomponían, nos dimos cuenta que algo habían puesto en ese café, con la clara intención de hacerlos salir de las filas para que no presentaran la denuncia de la desaparición de los nuestros. 

El numeroso grupo de Familiares de Ledesma, al llegar a la puerta del Hotel Versalles nos encontramos que en la puerta de acceso, estaba sentado junto a su mujer el DIRECTOR DE RELACIONES PUBLICAS DE LA EMPRESA LEDESMA, junto a un número de alcahuetes, tratando de intimidar a los familiares. Ante tamaña sorpresa, se produce un desbande de gente de Libertador y Calilegua y una dirigente de Familiares de Tucumán, Carmen Mitrovich, le pide a Olga Arédez, que tome las carpetas de las denuncias y realice la presentación a los abogados porque no había manera de convencerlos de que sigan en la filas. 

Esta presencia de funcionarios de la empresa Ledesma, convenció de que no sería fácil nuestra presentación, el miedo era general, y más aún cuando detectamos que nos estaban filmando desde una de las ventanas de un conocido hotel a todos los que estábamos en la fila, por supuesto que esto lo denunciamos a los abogados de la CIDH, y ellos se metieron al hotel y responsabilizaron a sus dueños de esta acción.  

Lo mismo pasó en marzo de 1980, cuando los barrios que están cerca del canal de riego de Ledesma, en una noche de gran tormenta, bajan las aguas de manera violenta y arrasan y tapan a barrios completos, los mas castigados eran los barrios obreros que estaban cerca de las vías del ferrocarril al frente del cementerio, a la mañana siguiente se veía deambular a gente totalmente cubierta de lodo, casi sin ropas, parecían fantasmas, por la plaza central, en esta plaza que estamos hoy, desde el aparato de seguridad privado de Ledesma, más el estatal, solo se debía decir que había 6 muertos, cuando sabemos que desaparecieron en ese aluvión familias enteras, recordamos que el entonces obispo de Jujuy, Monseñor José Miguel Medina, bajó en un helicóptero, junto al entonces gobernador militar Fernando Vicente Urdapilleta al jefe de Policía de la provincia y al jefe de seguridad de la empresa Ledesma, recorrieron la zona de desastre, pero la complicidad de todos ellos, seguían asegurando y ordenando decir que eran 6 muertos nada más, pasado semanas de este hecho luctuoso, las topadoras seguían sacando cadáveres sin saber a quienes pertenecían, solo queda como recuerdo del desastre una cruz grande de madera. 

Este hecho fue denunciado en la revista Humor por Olga en Buenos Aires, el 29 de septiembre de 1980. No tardarían en recibir respuesta a tal denuncia de parte del poder de la zona, amenazas de toda naturaleza. 

Haber logrado que las Madres marcharan uniendo los dos pueblos más castigados, fue un verdadero acto heroico, nunca, nunca fue fácil trabajar en el norte argentino, en la búsqueda de la Verdad y Justicia, el poder político, eclesiástico, hacían lo suyo para que el tema no se supiera. 

Son muchos recuerdos que tengo de la militancia en derechos humanos, compartir las historias de vidas de mis queridas madres, la mayoría ya no están, sus sufrimiento en una vida cargada de injusticias, madres que supieron trabajar en los surcos de cañas de esta tierras, que sin duda están abonadas con el sudor y la sangre de miles y miles de obreros maltratados, explotados, me hicieron tomar conciencia, de cómo seguir en esta lucha. 

No quiero dejar de recordar que en Tilcara, supo haber un sacerdote que entendió el sufrimiento de tantas miles de madres del país y especialmente de las Madres y Familiares de Detenidos–Desaparecidos jujeños. El Padre Eloy Roy –de origen canadiense– nos daba la mano y nos ayudaba con la palabra, la comprensión, el abrazo solidario a todos los que teníamos este tremendo problema, más aún, comenzó a formar comunidades de base con los habitantes de esa hermosa Villa de Tilcara y Maimará, también de otros lugares de la zona y hacía participar en la misa de una manera novedosa, a la gente de la zona, se sentía que volver a escuchar misa con el Padre Roy era una forma de sentirse hermano, con el que sufría, las ausencias, las injusticias, y que había que estar unidos para poder organizarse y entender la palabra de Dios, ese Dios que muchas veces sentimos lejos, pero él hacía y nos hacía entender que había pasado por lo mismo que nosotros, que el poder lo había matado, por estar con los que menos tenían. El Padre Eloy Roy hablaba nuestro lenguaje, respetaba nuestras costumbres, homenajeaba a la Pachamama, la madre tierra, tanto entendió la historia reciente de nuestro país, que en una Tradicional Semana Santa, lavó los pies a una Madre de Desaparecidos de Jujuy, a María del Carmen, se atrevió a colocar en la cabeza de la imagen de la Virgen Dolorosa, el pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo. 

En la procesión por las calles de Tilcara, invitó a las Madres de Ledesma, de San Salvador de Jujuy y Buenos Aires, a Nora Cortiñas, para estar cerca de la imagen de esta virgen dolorosa que lloraba la muerte de su hijo. La intolerancia no se hizo esperar, en plena procesión, las Madres fueron atacadas por grupos católicos, los bolsos de las Madres fueron rotos con navajas para sacarles los que llevaban. 

Por supuesto que esta acción valiente y única que registra nuestra provincia, desde la iglesia de Tilcara, comprometida con su pueblo, la iglesia del Padre Eloy Roy, me hacía sentir orgulloso de ser tilcareño, la reacción fascista de las llamadas familias tradicionales de Jujuy, Salta, Tucumán que estaban en la procesión de esta histórica Semana Santa, no me sorprende, ellos a los gritos clamaban venganza, intentaron muchas veces en la iglesia arrancar el pañuelo de las Madres a la Virgen Dolorosa de Tilcara, muy especialmente una señora dirigente de un partido político, ella muy ligada a la otra iglesia conservadora, humilladora y castigadora, esta señora no tiene sentido nombrarla, porque ya no vive, pero qué daño, qué gran daño hacía a los que buscábamos la Verdad y la Justicia. 

Como consecuencia de este compromiso asumido por el Padre Roy, nos enteramos de que pasado un mes de la Semana Santa, llegaron a Tilcara micros desde Buenos Aires con gente perteneciente a Tradición, Familia y Propiedad. Entraron a la Iglesia de Tilcara, quemaron algunas imágenes, defecaron en el altar y luego realizaron un acto en la Plaza Central de Tilcara. Este hecho nos demuestra que la ultraderecha católica argentina no permitiría que en Tilcara se acostumbre a la gente a contarle el dolor de tantas madres argentinas.  

Mi recuerdo permanente a las madres de desaparecidos de Calilegua y Libertador, que conformaron junto a los padres, hijos y hermanos, este grupo que salía con la bandera que se marcha hoy aquí, la bandera que denuncia permanentemente la complicidad del poder económico y político con la dictadura militar. 

Siento en la población de Libertador que se sigue teniendo miedo a pensar, a sentir y a soñar una mejor vida, veo a políticos usar retratos de inolvidables e históricos dirigentes políticos, que trabajaron con pasión para que su pueblo pudiera empezar a soñar con una vida más digna, y no dejo de sentir la bronca de ese uso irrespetuoso de fotos de Evita, cuando sabemos que ella dio su vida por los que menos tenían, se enfrentaba al poder económico y a la oligarquía para sacarles sus sobras y entregárseles a los que nada tenían. 

Quiero rendir un emocionado recuerdo al histórico sindicato de Calilegua en la figura de Donato Garnica, que fue detenido en épocas del gobierno de María Estela Martínez de Perón, su mujer, la Rita Garnica detenida y trasladada al campo de Concentración de Guerrero, y a sus dos hijos desaparecidos. Escuché a mis padres Luis y Olga Arédez, contarme logros importantes en beneficio de trabajador. También mi recuerdo emocionado a la figura de Jorge Osvaldo Weisz, el secretario del Sindicato del Ingenio Ledesma, que comenzó con el sindicalismo clasista y combativo, junto al Carlos Patrignani,  

Sin duda otra figura emblemática, que debemos conocer los jujeños es la de Marina Vilte, miembro fundador de la primera Comisión de CETERA. Me consta que hasta el último minuto trató de organizar e informar cuando había visitas en la cárcel de Villa Gorriti, cuando los nuestros estaban detenidos, Marina nos llamaba por teléfono cuando nuestros familiares estaban en calidad de detenidos y nos avisa que se los habían llevado en aviones Hércules a Buenos Aires, ella sabía que el teléfono de nuestra casa estaba intervenido desde 1974, pero ella siguió organizando creo que hasta el final de su vida. Marina hoy es una de las tantas de miles de desaparecidas. 

Al Dr. Don Andrés Fidalgo y a su esposa Nélida Pizarro de Hidalgo que después de pasar cárcel, consiguieron salvar sus vidas y vivir en el exilio en Venezuela, lugar donde trabajó en la organización latinoamericana de derechos humanos llamada FEDEFAM. Hoy aquí en esta plaza está la presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora Sra., Marta Ocampo de Vázquez, dos veces elegida presidenta de FEDEFAM, esta importante organización de defensa de los derechos humanos en Latinoamérica. 

No puedo olvidar entre tantas madres que conocí y con quienes compartí sus sufrimientos a Amandita Carrazana e Hilda de Cabrera, Adriana Vallejos de Polanco de Libertador que se pasaban noches enteras cerca de la puerta de su casa esperando a sus hijos secuestrados, a las madres y familiares de Jujuy, a cada una de ellas, de Salta, de Tucumán, de Paraná y sobre todo a las Madres de Plaza de Mayo, a Hebe de Bonafini y a María Adela Gard de Antokoletz. Conocerlas significó plantearnos un nuevo sistema de reclamo, como hacen las Madres en las Plazas, esa forma de reclamo fue muy importante hacerlo en Ledesma, a pesar de las muchas, muchísimas diferencias que tengo con la señora de Bonafini, en la larga historia de militancia de DD.HH, el reconomiento de la fundación de la Universidad Popular de Madres es único. 

Olga Márquez de Arédez, estaba muy feliz con la Universidad Popular de Madres, y soñaba con que esta Universidad abriera una sede en Tucumán, para que los jóvenes, hombres y mujeres, que no tienen para pagar su educación, recibieran conocimiento y dejar de ser útiles a la política y a los políticos corruptos que no solucionan nada.  

No puedo dejar de nombrar a las primeras Madres de Plaza de Mayo que llegaron a nuestra provincia, Laura Armendáriz de Rivelli y Nora Morales de Cortiñas, María Adela Gard de Antokoletz, Elida Bussi de Galetti, y por el CELS el Dr. Alfredo Galetti, con ellos realizamos la primera marcha por los Detenidos–Desaparecidos de nuestra provincia en la ciudad de San Salvador de Jujuy, el 10 de diciembre de 1982. 

Quiero decirles que es voluntad de mis hermanos Olguita, Adriana, Luis y mía seguir reclamando verdad y justicia por los desaparecidos, juicio y castigo a los culpables, y ver al poder económico cómplice rindiendo cuentas en una justicia verdadera y creíble. En Jujuy, sé que hay mucha gente aquí en Libertador, que saben donde están nuestros desaparecidos, donde están enterrados, lo sabemos, los vemos caminar libremente, pero confío en que la justicia jujeña decida que ya es tiempo de comenzar a investigar y a destapar la historia reciente y decirnos la verdad. 

Sé también que algunos personajes que participaron de las detenciones de los compañeros de Calilegua que están desaparecidos murieron, como ser el ex comisario Herrera, llevándose esa verdad que venimos buscando hace muchos años. 

Mucho me preocupa como hijo de Luis Ramón Arédez, saber qué pasó con el cobro de los impuestos que debe abonar al municipio local la empresa Ledesma.  

En 1973, cuando mi padre era intendente, un solo mes Ledesma pagó al municipio local. Luis decía que con lo que tenía que pagar la Empresa Ledesma S.A.A.I. mensualmente al municipio, Libertador no debía depender del envío de fondos de ayuda económica de parte del gobierno provincial y así se podían hacer obras que faltaban. El intendente Arédez, tenía un gran proyecto para lograr que Libertador fuera una ciudad activa en el comercio y vivienda. Luego como saben, en Buenos Aires hubo denuncias al entonces senador nacional José Humberto Martiarena de que en Libertador había un intendente marxista. Y ser acusado de marxista en 1974 era estar condenado a la hoguera más o menos. 

Si me permiten, quiero dar mi humilde reconocimiento y cariño entrañable a Olga Márquez de Arédez, mi madre, a esa mujer, mujer ética, mujer valiente como las demás madres que la acompañaron en esta plaza, una mujer con sueños de justicia, de que la salud y la educación estén aseguradas, por supuesto la vivienda digna. Mucho le dolía en el alma, ver las villas de emergencia, ustedes mismos pueden verlas rodeando a nuestra población, para todos nosotros es incomprensible que a medio kilómetro esté la empresa más grande de Latinoamérica, con ganancias anuales importantes, dueños de todas las tierras que encierran a Libertador General San Martín, y ver villas, asentamientos. Les pido a los visitantes que caminen, vean, conversen con la gente, y verán como viven, no es justo, esto no puede seguir así.  

Olga decía que la única solución era la expropiación de tierras a la empresa Ledesma, solo así Libertador General San Martín podrá tener un mejor futuro, la implementación de nuevas empresas independientes de este poder económico o recuperar esas tierras para que la gente tenga sus propios emprendimientos. ¿Podrá ser posible este sueño de Olga? ¿Es tan difícil hacerlo realidad? 

Me pregunto si podemos esperar de nuestros representantes un verdadero compromiso de solucionar o cambiar esta historia. Para ello, solo hay un camino: elegir a nuestros representantes que sepamos que a lo largo de su vida hayan tenido un verdadero compromiso ético, de sus actividades, que hallan demostrado una consecuente solidaridad con la gente, que se comprometan a lograr una vida digna, justa. 

Cuesta mucho entender esto, pero más cuesta sentirlo en el corazón, solo hay que intentarlo. 

Quiero ver que la justicia de mi provincia empiece a trabajar en las denuncias que están desde hace muchos años, sé que unos de los nefastos personajes de la represión en Jujuy, el ex comisario Ernesto Haig, entra y sale de nuestra provincia como si nada, cuando ya debería estar preso en el penal de Villa Gorriti. También el ex Mayor del Ejercito Luis Donato Arenas, intendente de Libertador cuando se produjeron las Noches de los Apagones. Hoy es un abogado y creo que vive en la ciudad de Mendoza. 

El 24 de junio de 1985, Olga presentó una nota al entonces presidente Raúl Ricardo Alfonsín, pidiendo que llamara a declarar a las personas denunciadas ante la Justicia, a la CONADEP y a la entonces Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura de nuestra provincia: al entonces gobernador militar de Jujuy en la Dictadura Gral. Fernando Vicente Urdapilleta, al Coronel José Ricardo Aldao de la SIDE, al Coronel Carlos Néstor Bulacios, a Zimerman, Jonnes Tamayo, Mario Ledesma Méndez, Rippol, los alférez de Gendarmería Nacional con asiento en el Ingenio Ledesma: Mario Patané, Antonio Torá, los comisarios de la policía de Jujuy: Viltes, Antonio Silvera, Calderón, Canchi, Yurquina, Burgos Araoz Alfaro, Enrique Morales y Carlos Rioja, este último es de Tilcara. Nunca fue contestado este pedido. 

También quiero contarles de la tarea que hacen las nuevas generaciones de militantes de Familiares de Jujuy, en recopilar datos sobre la represión en Mina El Aguilar en la Puna Jujeña. Ese es uno de los grandes misterios que hay, como también en Ledesma de la cantidad de desaparecidos, día a día sabemos de más casos no denunciados.  

Unos de los momentos importantes y conmovedores en estos momentos es la localización de los restos de la creadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor de De Vicente, aquella mujer con una fuerza increíble, junto a Ester Ballestrino de Careaga y a Mary Ponce de Bianco que también sus restos fueron identificados, ellas junto a 14 madres aquel 30 de abril de 1977, comenzaron a cambiar el destino de la mas sangrienta dictadura militar argentina. 

También espero que la justicia de nuestra provincia empiece a trabajar e investigar a quienes pertenecen los tres cuerpos encontrados en Calilegua, hace algunos años estos restos se encuentran en los tribunales. 

Mucho me preocupa como militante de derechos humanos la cantidad de personas que se encuentran privadas de su libertad por reclamar trabajo, salud, y vivienda digna, cuando los que hundieron, regalaron y corrompieron nuestra patria, están libres, sin que la justicia caiga con todo su peso sobre ellos, ESTO NO ESTA BIEN. 

Un sincero agradecimiento a cada uno de los militantes que acompañaron a las Madres de Ledesma, a las organizaciones gremiales, a todas, en especial a los gremios de Libertador General San Martín que siguen apostando a la construcción de un país con más justicia social en un lugar tan desigual. 

Hasta cada momento compañeras y compañeros, hasta julio de 2006, que juntos estaremos convocando a la Marcha por los 30º años del los Apagones del Terror. Arriba

Nota Principal

Arédez vs. Blaquier, la batalla de Ledesma

DOCUMENTOS

Palabras de Ricardo Arédez en la marcha del 28 de julio de 2005. Formato Word

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