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Cuando los muros empiezan a caer
Por
Segundo Enfoque
El objetivo
del Frente de Artistas del hospital neuropsiquiátrico José
Tiburcio Borda (FAB) es la desmanicomialización de los
internados y su rehabilitación a través de la creación
cultural, y en ese camino, acaban de dar otro paso: lanzaron
la revista De Frente. Hasta que los muros caigan,
realizada por los talleres de periodismo y fotografía del
movimiento que lleva 20 años de lucha y resistencia.
Desde 1984, el FAB desarrolla con los hombres y mujeres en
tratamiento allí en Ramón Carrillo 375 en la zona sur de la
Ciudad de Buenos Aires, talleres de letras, mímica, plástica y
música. Por medio de la publicación -que puede comprarse a un
peso, por ejemplo en los patios del hospital- hacen “Un
llamado a la razón”, como se titula el editorial del número
inicial, de noviembre de este año. El texto de esta
nota-presentación, vale la pena transcribirlo:
Hoy presentamos una alucinación colectiva. Un dicho y un
hecho. Un nuevo método: salir de acá. Salir en serio. Salir
con una revista. Revista que intenta una realidad que no es
distinta a la del afuera, sino la misma, divida por los muros
del Hospital. Muros que pretenden separarnos, mutilarnos,
aislarnos.
Hacernos prescindir de nosotros mismos, unos de otros.
Queremos con ella denunciar la dureza de la vida en un
neuropsiquiátrico con fuerza de verdad, para pensar juntos,
poder entendernos. Porque la verdad duele solo para aquel que
no la comprende.
Es a través de estas hojas, sujetas a información fidedigna,
que intentamos conocernos y conocer a los demás.
Se trata de romper muros, asumiendo que no estamos previamente
determinados.
Se trata, por medio del arte, de acercarnos un color, un
gesto, una melodía, una palabra, que nos permita romper el
sacrilegio del silencio. Ese silencio que nos asigna a un
lugar predestinado.
De 16 páginas,
la tapa de De Frente está ilustrada con un sol que se
eleva por encima del letrero que está a la entrada de la
institución, que dice: “Hospital Interdisciplinario
Psicoasistencial”.
Sin embargo, no es una revista que se ocupe únicamente de la
lucha para derribar los muros. También cubren el acampe de los
trabajadores ceramistas de Zanón en la Plaza de los Dos
Congresos o debaten sobre qué palabras se llevó la dictadura
militar. Con su mirada original y autónoma se meten con lo
hechos que suceden del otro lado de las paredes, que es la
mejor forma de empezar destruir la separación.
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