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Control con publicidad oficial: ahora,
Mendoza
Por
Segundo Enfoque
Cada vez son
más los dirigentes que regulan las críticas a sus acciones con
la arbitraria distribución de publicidad oficial. Esto es lo
que denuncian, entre otros, muchos periodistas de Santa Cruz
que convivieron 12 años con Néstor Kirchner en la gobernación.
Es –también- lo que denunció a este medio, Omar Sánchez, un
colega de la provincia de Mendoza, República Argentina.
Tanto a nivel nacional como provincial, los grandes medios
llegan a acuerdos empresariales oscuros con las
administraciones de turno. En tanto, los periódicos, las
radios y los canales de televisión más chicos y, por ende, más
vulnerables, quedan expuestos a la extorsión de los gobiernos
que otorgan gruesas partidas en concepto de publicidad
oficial.
Desde la tierra gobernada por Julio Cobos –hombre de la Unión
Cívica Radical (UCR)- en los primeros días de octubre
recibimos un correo electrónico de un periodista y habitual
lector de Segundo Enfoque, que comienza así:
“Les escribo para denunciar un caso de censura en la provincia
de Mendoza. Mi nombre es Omar Sánchez, soy periodista y
trabajaba en Radio Noticias, FM 95.9, donde hacía un
programa de periodismo político denominado FMI, Fuimos Muy
Inocentes, que se emitía los días lunes de 21 a 23 horas”.
Lamentablemente, el caso no sorprende.
Sánchez relata que el lunes 27 de septiembre no pudo hacer su
programa como de costumbre, y que a la hora de las
explicaciones, el responsable de la emisora, Alberto
Villarruel, le dijo que Cobos le había prometido más
publicidad gubernamental a cambio de que se frenaran las
observaciones poco amistosas sobre la gestión provincial. Es
más, según cuenta Sánchez, recomendó que sólo se diera
información del ámbito nacional.
“Ante mi indignación y reclamando que otros programas de la
radio tocaban temas provinciales y sólo a mí se me censuraba,
Villarruel me dijo textualmente: ‘Cobos me dijo con nombre y
apellido que el problema eras vos y tu programa’”, narra el
periodista que se queja porque casi nadie se ha hecho eco de
este episodio en Mendoza.
Ni siquiera el gremio. Al denunciar estos hechos en el
Sindicato de Prensa de Mendoza, recibió la contestación de que
la censura no sería repudiada públicamente: sólo le
reclamarían a Villarruel que normalizara la situación de
algunos trabajadores en negro que posee la radio apañada por
el mandatario provincial. Hasta ahora, Sánchez ha hecho además
la denuncia en la Comisión de Derechos y Garantías de la
Cámara de Diputados local y está a la espera de una respuesta.
Es un caso más en la cadena de violaciones a la libertad de
información que protagonizan funcionarios y empresarios
corruptos e inescrupulosos de toda la Argentina. Por eso,
lamentablemente no sorprende. Con medios de comunicación
económicamente enclenques, propietarios a los que nunca los
ruborizó llegar a acuerdos miserables y políticos habituados a
imponer reglas feudales, todavía son pocos los periodistas que
denuncian censuras y atropellos.
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